El asesino de Fátima huyó a Argelia tras esquivar a la Policía en Almería
Las Provincias, 22-04-2010La rocambolesca fuga de Raouf Bouziane, el hombre que supuestamente asesinó a su ex mujer, Fátima Zahra, de un disparo en la nuca en un pub de Alicante, terminó hace unos tres días en Argelia, su país, donde fue arrestado por entrar ilegalmente en su territorio nacional.
Al menos, así lo creen los investigadores del Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía, que están a la espera de una confirmación oficial por parte de las autoridades argelinas.
Todos los indicios apuntan a que el presunto asesino logró escapar de España el domingo como polizón de un buque de mercancías que zarpó desde Almería. En esa misma ciudad, unas horas antes, había sido identificado por dos ciudadanos, al parecer también argelinos, que conocían a la pareja y tenían constancia del crimen.
Esos hombres comenzaron a increparle e incluso intentaron retenerle hasta la llegada de las fuerzas de seguridad, pero Raouf se revolvió, les encañonó con una pistola y volvió a darse a la fuga, según ha podido saber este diario por fuentes próximas al caso.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la ciudad andaluza lo estuvieron buscando las horas siguientes sin éxito. Bouziane, considerado un experto a la hora de manipular toda clase de documentos, ya estaba en el mar con un pasaporte falso. Fue apresado posteriormente por la Gendarmería argelina en Ghazaouet, una ciudad costera del noroeste muy próxima a la frontera con Marruecos.
La Policía de Alicante está a la espera de que sus colegas de la república magrebí les faciliten las huellas digitales del sospechoso para confirmar que se trata del mismo hombre que segó la vida de Fátima a sus 25 años. Pero las autoridades argelinas lo dan por hecho, tal y como reflejaba en su edición del pasado martes el diario Echorouk. Este medio mencionaba incluso la existencia de una orden internacional de busca y captura contra Bouziane, quien se enfrenta a su país a una posible condena de 16 años de prisión por quemar la casa de la víctima durante el último Ramadán.
La familia de la fallecida tuvo conocimiento del arresto del presunto asesino el pasado lunes. Ayer mismo, por la mañana, su abogada se presentó ante la juez especial de Violencia sobre la Mujer Carmen Méndez, que investiga el crimen, para trasladarle la noticia.
A pesar de la requisitoria internacional dictada por la magistrada, varios juristas consultados por este diario creen que Argelia no extraditará al imputado. Entre otras cosas porque no existe un convenio bilateral que ampare dicha medida y en parte porque se trata de un ciudadano nacido en ese país. Cabría, no obstante, la posibilidad de que la juez de Alicante que investiga el asesinato cediera su competencia sobre el caso a favor de un magistrado argelino.
Sea como fuere, todo apunta a que el prófugo había preparado minuciosamente su plan: asesinar a Fátima y desaparecer del mapa. Sobre las tres y media de la madrugada del domingo 11 de abril, se presentó en el disco bar La Pirámide, en la Rambla, donde sabía que la encontraría. Pidió un botellín de agua y aguardó junto a la barra a que la chica subiera al baño para descerrajarle un tiro a quemarropa en la nuca. Su novio actual, un marroquí de 22 años, salió en su defensa y recibió varios disparos. Ahora está en la Unidad de Reanimación del Hospital General y los médicos siguen temiendo por su vida.
El sospechoso huyó en moto, según algunos testigos. Unas horas más tarde, un coche alquilado por él era devuelto en el aeropuerto de El Altet, en lo que parece una maniobra de despiste perfectamente estudiada. De hecho, la Policía le situaba en Alemania, país en el que residió algunos años. Pero en realidad había dirigido sus pasos hacia Almería, desde donde tuvo que huir precipitadamente al ser reconocido por unos compatriotas.
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