polémica

Najwa Malha decidió llevar el velo islámico hace poco más de un mes

La Voz de Galicia, Alejandro Posilio | La Voz, 22-04-2010

Los profesores dicen que «el instituto no es un lugar de culto donde un alumno vaya a honrar a su dios»

Los profesores dicen que «el instituto no es un lugar de culto donde un alumno vaya a honrar a su dios»

«Najwa decidió hace algo más de un mes ponerse el hiyab, y lo comenzó a llevar tras las vacaciones de Semana Santa. Cuando le prohibieron entrar a clase, le comenté que atrasara su decisión un par de meses, hasta que terminara el curso, pero me respondió que es una decisión muy meditada y que ya solo se lo puede quitar en su casa».

Son palabras, ayer al salir de clase, de Jonathan, un compañero de aula de Najwa Malha, y que asegura conocerla bien porque lleva estudiando con ella desde los tres años. «Es una musulmana practicante, pues cumple con el ramadán y nunca lleva ropa que deje al aire sus piernas o sus brazos, ni siquiera en gimnasia, pues siempre viste pantalón largo y camiseta de manga larga. También me dijo que es a partir de los 16 años cuando tienen que decidir si llevar el hiyab o no», añade este joven de 16 años.

A pesar de ello, Jonathan asegura que la decisión del Instituto Camilo José Cela de no dejarla ir a clase con el velo islámico en la cabeza no es «una medida en contra de su religión». «Son las normas del colegio y todos tenemos que cumplirlas. Se le ha ayudado lo que se ha podido, pero nunca se va a cambiar la norma que impide llevar cubierta la cabeza en un momento con tanta presión como este», añade. Era el comentario general entre alumnos y profesores en el colegio, según señalaron varios estudiantes, que repitieron que el «chantaje» al que está sometiendo el padre de Najwa al centro escolar y la presión de los medios de comunicación indujeron a la mayoría del consejo escolar – 15 votos a favor y dos en contra – a reafirmarse en mantener el artículo 32 – c – 4 del régimen interno del colegio, que impide llevar la cabeza cubierta dentro del centro.

En términos más duros se expresaron los profesores, quienes por medio de un comunicado afirman que «la norma no obedece a ningún prejuicio religioso» y que «el instituto no es un lugar de culto donde un alumno venga a honrar a su dios».

Esta decisión causó que la joven Malha, con depresión según su padre, no acudiera tampoco ayer al instituto. Quienes sí lo hicieron fueron sus compañeras musulmanas, que ayer volvieron a aparecer por el centro con un hiyab, que se quitaron al entrar en el edificio. Una de ellas aseguró que no entienden la decisión del centro: «Yo no veo ninguna igualdad, ha sido superinjusto. Es una cosa religiosa que tú no puedes cambiar. Pero ella no se va a quitar jamás el velo», señaló.

La polémica se acentúa, pues el instituto apareció por la mañana empapelado con pegatinas de una organización ultraderechista, Democracia Nacional, en las que se leía: «stop al islam» y «mezquita no», con una señal de prohibido sobre la foto de una mezquita. Empleados del centro las retiraron.

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