Investigan un nexo entre el rapto del menor luso y el tráfico de personas

La policía portuguesa busca la supuesta relación con casos de ciudadanos obligados a trabajar en España

La Voz de Galicia, M. C. Fecha de publicación:, 21-04-2010

La investigación del caso del menor portugués liberado la semana pasada en Santa Mariña (Ourense) en una acción conjunta entre los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violencia de la Policía Nacional y la Policía Judicial de Oporto continúa abierta. Una de las principales líneas en las que se centran ahora las pesquisas es la relación que puede haber entre este caso y otros ya resueltos a lo largo del ejercicio anterior por los agentes lusos, en los que varios ciudadanos portugueses adultos eran traídos a España «para trabalhar como escravos», tal y como explicaron desde el citado departamento policial en Oporto. La hipótesis que relacionaba el caso con una red de tráfico de personas fue una de las primeras que ya barajaron desde un principio los agentes, tal y como explica el comunicado remitido por la oficina de la Policía Judicial el viernes. Por el momento no pueden confirmar nada.

Aunque los detenidos están ya en la cárcel de Pereiro de Aguiar, en Ourense, a la espera de juicio, las incógnitas relacionadas con el asunto continúan a ambos lados de la raia . Por qué realizaron el rapto los secuestradores, cuál era el fin o qué relato de todos los escuchados es el correcto son ahora las preguntas que tratan de resolver los agentes.

La denuncia fue interpuesta el lunes pasado en Vizela, cerca de Guimarâes, después de que el protagonista de la historia no regresara a su hogar desde el colegio. Aquella mañana, tal y como relató el padre, que trabaja en Barcelona como albañil, nunca llegó a ir. Al parecer, en lugar de tomar el autobús fue hasta la estación de tren para subir a un tren a Oporto. Pretendía, comenta el progenitor, encontrarse con una joven que había conocido en Internet. Pero era un engaño, un método supuestamente utilizado por los captores para atraerlo hasta la ciudad del norte portugués, donde lo aguardaban. Pero frente a ese relato, llegó a apuntarse que podría haber acudido a una cita en la que le ofrecían un trabajo. Ese es otro de los puntos que habrá que aclarar ahora. Los agentes que llevan el tema han pedido el ordenador y el móvil utilizado por el secuestrado para hacer un rastreo.

Cuadra

Por lo que parece, en un principio, fue en Oporto donde los captores lo raptaron y lo llevaron hasta Santa Mariña, en la periferia ourensana. Fue ese el lugar en el que estuvo retenido entre el martes y el viernes. Allí trabajaba durante el día cuidando el ganado y por la noche era encerrado en la cuadra que hay junto a la vivienda.

El lunes, cuando ya había transcurrido una semana desde el inicio de la pesadilla, volvió al colegio. Por la tarde fue a una reunión en el centro. Ayer, en un principio, estaba previsto que contara a las autoridades portuguesas lo ocurrido durante el tiempo que estuvo retenido y cómo acabó en Ourense.

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