Las bandas chinas entran en la falsificación de tarjetas

Estudios policiales señalan que los grupos criminales de origen chino en Catalunya han ampliado su espectro delictivo

La Vanguardia, , 21-04-2010

ENRIQUE FIGUEREDO – Barcelona
Los grupos criminales chinos asentados en Catalunya están ampliando sus negocios ilegales. Recientes informes de la comisaría general de Policía Judicial de la Policía Nacional ponen de manifiesto que estas organizaciones han abierto un nuevo frente ilegal. Se trata de la falsificación a gran escala de tarjetas de crédito.

Históricamente asociadas al tráfico de seres humanos en todas sus variantes – explotación laboral y sexual-,estas bandas consiguen ahora abultados ingresos adicionales también con el uso fraudulento de tarjetas. Las organizaciones chinas que se dedican ahora a estos menesteres delictivos actúan de forma distinta a la de otros grupos criminales tradicionalmente asociados a la falsificación de tarjetas. Así, las bandas del Este suelen realizar compras de artículos de lujo como joyas o caros electrodomésticos. Las chinas hacen más compras pero más baratas, tales como comida, tabaco o ropa que, después, tienen fácil salida incluso a través del comercio de su propia comunidad, que no siempre es consciente del origen ilícito de la mercancía.

Los grupos de origen chino siempre han ejercido una gran violencia de puertas adentro. No existen casi antecedentes de enfrentamientos con grupos criminales de otras nacionalidades, pero la entrada en terrenos delictivos que hasta ahora no les eran propios y el acceso a puestos de mando de chinos de segunda generación – criados desde pequeños o nacidos aquí-convierten a estas bandas orientales en potencialmente más conflictivas.

La irrupción de esta segunda generación dentro de la comunidad china en general se pone en evidencia en circunstancias tan cotidianas como el hecho de que muchos establecimientos comerciales, especialmente bares, regentados por familias originarias de China, ya no decoran los locales a su modo tradicional, sino que permanecen ambientados al estilo occidental sin realizar la más mínima reforma cuando se hacen cargo del negocio tras el correspondiente traspaso. El tiempo de las agrupaciones geográficas (los barrios chinos) ha quedado atrás y se da el nuevo fenómeno, denominado por los expertos, de infiltración. Esta realidad es aprovechada por los grupos criminales de ese origen.

El estudio de estas realidades por parte de la policía pone de manifiesto que una parte de la comunidad china sigue realizando operaciones comerciales de cierta envergadura – como el traspaso de un negocio-en metálico y eso es materia de investigación.

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