Un instituto de Madrid prohíbe a una alumna llevar el pañuelo musulmán

- El reglamento interno prohíbe el uso de gorras y prendas que cubran la cabeza dentro del edificio

Diario de Navarra, EFE. MADRID, 17-04-2010

Una niña española de religión musulmana y de origen marroquí espera sola desde hace 20 días en una sala del IES Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, a que se le permita asistir normalmente a clase, ante la negativa a quitarse el hijab(pañuelo que cubre la cabeza) en tanto que su padre anunció que está dispuesto a recurrir a la Justicia.

Najwa, de 16 años, permanece a diario sola en una sala, después de que el Consejo Escolar le prohibiera su asistencia a clase ante su negativa a quitarse el pañuelo pese a que el reglamento prohíbe el uso de gorras o prendas que cubran la cabeza.

El padre de la niña, Mohamed Malha, presidente del Centro Cultural Islámico de Pozuelo de Alarcón, manifestó que la niña está “indignada” por lo que sucede y entrando “en una depresión”, al tiempo que aseguró que el pañuelo lo lleva por decisión propia, pese a las recomendaciones familiares.

“Sumisión a Dios”

La niña tomó la decisión de ponerse el hijaben febrero, cuando así se lo comunicó a su madre que no la pudo persuadir de lo contrario como venía haciendo desde que cumplió 13 años, asegura Mohamed Malha.

Este marroquí nacionalizado español y que lleva 24 años residiendo en Madrid, a donde llegó desde Tánger, define a su hija, la mayor de cuatro hermanos, como una buena estudiante y perfectamente integrada con sus compañeros de 4º de la ESO, que le han mostrado su solidaridad, al igual que muchos profesores.

El también presidente del Centro Cultural Islámico de Pozuelo, localidad del noroeste de Madrid donde calcula que hay escolarizados unos 400 musulmanes, añade que, si no se permite a su hija asistir a clases con el pañuelo, emprenderá acciones legales porque no hay ley que lo impida, y se está violando el derecho de su hija a la educación.

Para Najwa llevar el hijab es “un acto de sumisión” a su Dios, al que respeta “bastante”, además de que esgrime como razón para llevar la prenda el que le gusta su religión.

Una decisión que, con 16 años, asegura haber meditado “bastante” y con la que los padres no estaban de acuerdo en un principio por los problemas que le podría acarrear.

No obstante, su padre Mohamed le defiende al argumentar que “el hijab es una cosa, y los estudios otra” y que compañeros de clase de su hija van a clase con “colores en el pelo y cresta y nadie dice nada”. “Está en su derecho”, sentenció. La niña lleva, según su progenitor, dos meses sin estudiar y se la ha examinado en solitario en la sala donde se encuentra y a donde le hacen llegar sus compañeros los apuntes.

El caso ha sido puesto en conocimiento del subdirector general de Coordinación y Promoción de la Libertad Religiosa del Ministerio de Justicia, Juan Ferreiro, y el padre de Najwa ha presentado un recurso ante el Ministerio de Educación, según informa éste.

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