La cúpula de los «latin», en libertad

En dos operaciones fueron detenidos 54 integrantes de la banda. El grueso cayó cuando celebraban el décimo aniversario de su creación en España. Había 40 «reyes» y su máximo dirigente, el «Inca Supremo».Siete ingresaron en prisión. Ya están en la calle

ABC, M. J. ÁLVAREZ | MADRID , 14-04-2010

Están en la calle de nuevo. Llevan más de un mes en libertad, tras un fugaz paso por prisión: el que más tiempo ha estado ha sido 15 días. Del 17 de febrero al 4 de marzo pasado.
Entre ellos, está el denominado «Inca Supremo», el máximo jefe de los «latin king» en la región, quien, junto a otros seis integrantes de la cúpula de la banda, ingresaron en prisión tras ser detenidos en una macrorredada el 14 de febrero.
El grueso de la operación policial se llevó a cabo en un bar, situado en el distrito de Ciudad Lineal en la calle de Ezequiel Solana, cuando la banda latina celebraba una fiesta para conmemorar el décimo aniversario de su creación en España.
Entonces, los mandos policiales dieron por descabezada la cúpula de los «reyes latinos» del «reino Inca de Madrid», con la detención de 54 personas de entre 18 y 29 años, entre ellos, su máximo líder, Rommel Fabricio G. S., el denominado «Inca Supremo» de la Sagrada Tribu América Spain (STAS), como bautizaron a la rama española de la banda.
Junto a él, fue arrestada la cúpula, entre ella 40 «reyes» al frente de la organización a nivel regional, así como responsables de los capítulos en los que dividen el «territorio». De ellos, 43 quedaron en libertad con cargos al estar acusados de un delito menor: el de asociación ilícita castigado con penas de uno a tres años, y carecer de antecedentes penales. Por ello, la Policía solo pasó a disposición judicial a once personas, considerados los cabecillas, entre ellos, al «Inca Supremo». A ellos se les imputaba además, los delitos de coacciones y amenazas graves, lesiones y asociación ilícita.
Entre los arrestados figuraban sujetos con antecedentes policiales con robos por violencia e intimidación, lesiones, coacciones e incluso, homicidio doloso.
Libertad con cargos
Siete miembros de la cúpula acabaron con sus huesos en prisión, según precisaron las fuentes judiciales consultadas, mientras que otros dos ingresaron en el Centro de Internamiento de Extranjeros.
Sin embargo, su estancia entre rejas ha sido muy corta. Es el caso de Rommel Fabricio G.S., el máximo responsable de la banda en la región, encargado también de las acciones de la pandilla en la calle. Ingresó el día 17 de febrero en prisión comunicada y sin fianza, tras ser puesto a disposición judicial por el juez de guardia. Salió a la calle, en libertad provisional con cargos, el pasado 4 de marzo, hace poco más de un mes, tras la ratificación en esa línea de la titular del juzgado de Instrucción Nº 26, encargado del caso. Fue el último en ser excarcelado.
Desde entonces él, al igual que otros de sus compañeros que corrieron la misma suerte, entre los que figuran Miguel Ángel C.C.; Alex Salvador O. P., Danny Fernando T. M., y Willian Voltaire, deben ir a firmar a los juzgados de la Plaza de Castilla cada 15 días hasta que se celebre el juicio.
El «Inca Supremo» tenía antecedentes penales y había estado más de un año en prisión por desobediencia y lesiones. El considerado máximo líder de la Sagrada Tribu América Spain recibió el encargo, tras su salida de la cárcel en octubre de 2009, de «tomar las riendas de la calle», es decir, de reorganizar y reactivar la peligrosa pandilla, declarada ilegal por la Audiencia Nacional en 2006.
La orden se la dio el fundador en nuestro país de los «latin», el denominado «Padrino», Eric Javier Velástegui Jara, condenado en 2003 a 21 años de cárcel por una salvaje violación. Es el que sigue controlando al grupo desde prisión. Una de sus prioridades es la captación de menores, no en vano cuando el 14 de febrero estaban festejando el décimo aniversario de su implantación en España, había 27 menores a quienes pretendían reclutar para sus fines y a los que obligan a delinquir para cumplir con la férrea disciplina que es impuesta a los miembros de la banda.
Tras esta macrorredada, la Policía explicó que «era la primera vez que se detenían la los máximos responsables del grupo». Con todo, fue cauta, al no dar por desmantelada a la banda, dado que se regenera con suma rapidez. A ello ayudará, sin duda, la salida a la calle de su cúpula.

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