Condenan a 12 años al hombre que estranguló a un anciano en Les Coves para robarle

Las Provincias, REDACCIÓN | CASTELLÓN., 27-03-2010

La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado al joven de origen marroquí Said. A. a 12 años de prisión por estrangular en junio de 2007 a un anciano de 63 años, Aurelio F., en Les Coves de Vinromà para quitarle las llaves de su casa y robar en su domicilio.

Los magistrados no han contemplado las agravantes de superioridad física por la diferencia de edad entre el homicida y la víctima (22 y 63 años) para ampliar la pena a los 20 años de cárcel que reclamaba el fiscal ni el abuso de confianza que existía entre ambos.

En cuanto al otro acusado, Jaouad M., ha sido absuelto de los delitos de encubrimiento y de robo por falta de pruebas, ya que en el juicio no se pudo demostrar que conociera las intenciones de Said, ni tampoco que al trasladarle a Oropesa tras cometer el crimen supiera lo que había hecho.

Los hechos se remontan a la noche del 22 de junio de 2007. Según el escrito de la Fiscalía, Said llamó a Aurelio desde una cabina telefónica con la finalidad de convencerlo para que éste acudiera al terreno agrícola situado entre las calles Zaragoza y Travessa de les Coves donde ocurrió el incidente. Después de mucho insistir, Said logró que el hombre acudiera a la cita ofreciéndole favores sexuales. Cuando Aurelio F. se personó en la zona, el condenado se acercó a él con la finalidad de arrebatarle las llaves de su casa y reiterándole el ofrecimiento, instante en el que Aurelio procedió a bajarse los pantalones.

El acusado aprovechó para agarrarlo fuertemente por detrás y tratar de atarle las manos con una cinta adhesiva. Aurelio se resistió y Said «le cogió por el cuello con el brazo, apretando fuertemente, causándole la muerte por asfixia mecánica por estrangulación», recoge el escrito del Ministerio Público.

Una vez que Aurelio cayó al suelo, el acusado le registró en busca de las llaves de la vivienda, pero no las encontró. No obstante, accedió a la casa en busca de un botín, donde halló «una cantidad indeterminada de monedas y billetes de las antiguas pesetas». Tras regresar al descampado y comprobar que el anciano estaba muerto, Said y Jaouad se alejaron del lugar en dirección a Oropesa. Poco después, Said entró en contacto con otra persona y cambió las pesetas halladas por 40 euros. Con ese dinero compró un billete de tren y huyó a Alicante. Fue arrestado medio año después.

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