386 llodianos pidieron ayuda a Cáritas el último año
El Correo, , 20-03-2010Los datos de la crisis están dejando un rastro que percibe de forma especial Cáritas, a través de su red de 5.000 entidades de acción social. El año pasado, atendió en Llodio, en los locales de la calle Alberto Acero, a 386 personas, la mayoría de ellas – 199 – , mujeres. «Esta crisis está golpeando sobre todo a los hombres, que se han quedado sin trabajo porque, en muchos casos, estaba ligado a la construcción», explicó Ramón Ibeas, responsable de la entidad. En estas circunstancias, son las mujeres las que se encargan de sostener a las familias, «pero ellas tiene trabajos precarios y no es suficiente porque en muchas ocasiones ni siquiera llegan a cobrar el salario mínimo». Por eso, muchas familias se ven obligadas a recurrir a Cáritas para conseguir cubrir sus necesidades más básicas.
La mayoría de las personas que solicitan ayuda a la entidad en Llodio tienen una franja de edad que oscila entre los 30 y los 40 años. Pero en lo que se refiere a las mujeres autóctonas, la demanda sube cuando alcanzan los 50 o 60 años. Esta situación hace pensar que se trata de viudas que no pueden hacer frente a sus gastos con la pensión que cobran tras el fallecimiento del marido.
En cuanto a la situación laboral de los demandantes de ayudas, los inmigrantes son, sobre todo, desempleados y «en muchas ocasiones ni siquiera tienen permiso de trabajo», aclaró Ibeas.
Las mujeres, tanto las extranjeras como las nacionales, son casi siempre amas de casa. En todos los casos, la mayor parte de ellos tienen estudios primarios o ni siquiera han llegado a terminarlos.
Paro estructural
Ramón Ibeas se mostró preocupado por las cifras que arrojan la estadística del año pasado, porque «en 2008 atendimos a mucha gente que llegaba a Llodio intentando buscar empleo, pero como no encontraban nada, se iban a otros lugares. Ahora, la gente que estamos atendiendo padece un paro estructural».
Muchos de los demandantes de ayudas en Cáritas son extranjeros y la mayoría de ellos procede del Sahara, Marruecos y Argelia. A gran distancia, le siguen los inmigrantes procedentes de países de América latina.
La mayor parte de los solicitantes reclaman vivienda y empleo, aunque las necesidades van en aumento y requieren también alimentación, ropa y aseo. Desde Cáritas se intenta incorporar a los demandantes de ayudas en procesos de formación que les facilite el acceso al mercado laboral y poder, así, poner fin a su precaria situación.
Otro de los datos que refleja la situación laboral en Llodio es la cifra de inscritos en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (INEM). En el mes de enero de este año se han contabilizado 1230 personas paradas, lo que ha supuesto un incremento de 108 personas respecto al final del año 2009.
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