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La Policía investiga si la mafia rusa iba a trasladar a Bilbao su centro operativo

El 'zar' huyó de un hotel en Grecia tras conocer las detenciones. El grupo mafioso que operaba desde España transfirió gran cantidad de dinero a su caja en el municipio vasco

Diario Vasco, MA. ALONSO/M. BALÍN | BILBAO/MADRID., 17-03-2010

La mafia rusa cuya organización en España fue desmantelada el lunes en una operación internacional dirigida por el juez Grande-Marlaska y que supuso la detención de su contable en una casa de Algorta tenía previsto trasladar de Barcelona a Bilbao su centro económico en la Europa Occidental, un eje dependiente de su ‘central’ de Georgia. Así lo cree la Policía, que investiga transferencias de dinero entre ambas ciudades, una de ellas especialmente cuantiosa, que dan pie a sostener la teoría de que la banda pretendía desplazar su principal caja monetaria a la capital vizcaína.
De momento, se desconoce la razón para un cambio así, pero podría estar relacionada con la residencia en Algorta del contable de la banda: G.K., de 30 años y de origen georgiano, como todos los integrantes de la red. Junto a él fueron detenidos dos de sus hermanos y su compañera sentimental. Vivían en un caserón en una zona acomodada. Tras su arresto por la Ertzaintza, G.K. y su novia fueron trasladados a Valencia, ya que allí poseían otra vivienda y para registrarla era necesaria su presencia.
También debía haberse producido una detención al más alto nivel en Grecia, la del jefe supremo de la banda, Lasha Shushanasvili, pero la «falta de colaboración» del país heleno, según los policías españoles, propició su fuga antes de que fuera capturado, a pesar de que se le seguía la pista y estaba identificado desde días atrás. .
Las autoridades policiales y de la Fiscalía Anticorrupción implicados en la operación revelaron ayer nuevos detalles de la trama. Según sus datos, Lasha Shushanasvili y su hermano pequeño Kakhaber, éste detenido por los Mossos d’Esquadra en Barcelona, comandaban el clan mafioso, que había extendido sus tentáculos por diversos países europeos. Basaban el eje de su actividad en el robo de joyerías de lujo, extorsión, falsificación de tarjetas y posiblemente, lo que está por comprobar, tráfico de drogas y armas. Según la Policía, habían creado un complejo sistema de financiación de cajas comunes, semejantes a la estructura de las muñecas rusas. Había cajas locales, nacionales y una gran caja europea ubicada en Georgia, que manejaba directamente el ‘zar’ Shushanasvili.
En España, el centro neurálgico era aún Gavá, en Barcelona, donde estaba destinado como jefe del clan su hermano Kakhaber. Toda la estructura, según la Policía, está vinculada al ‘zar’ de la mafia rusa en España, Alexander Kalashov, encarcelado durante cuatro años tras ser arrestado y hoy en libertad condicional a la espera de sentencia tras pagar una fianza de 300.000 euros.
España, aseguraron ayer los investigadores, era el lugar elegido no tanto para los golpes, sino para blanquear el dinero obtenido.

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