«Me tachan de rojo por hacer lo que dice el Evangelio: ayudar a los pobres»Joaquín Sánchez Sánchez Capellán de la prisión de Sangonera la Verde
La Verdad, , 05-03-2010El sacerdote Joaquín Sánchez. :: RAFA FRANCÉS
Una vida dedicada al prójimo. Así es la de Joaquín Sánchez Sánchez, capellán de la prisión de Sangonera la Verde desde 1999. Labor que comenzó algunos años antes como voluntario y de la que se siente muy orgulloso, pues afirma que gracias a ella muchos de los presos han rehecho sus vidas.
- ¿Qué es lo que hace en la cárcel?
- Escuchar a los presos, con cariño y respeto, sin condenarlos ni juzgarlos, dándoles el reconocimiento y la valoración que se merecen por su arrepentimiento.
- ¿Es necesario ser creyente para recurrir a su ayuda?
- No, para nada. En la cárcel puede solicitar hablar conmigo todo aquel que desee ser escuchado. Es más, tengo contacto con muchos musulmanes: hablamos del Corán, de la Biblia, de todo lo que ellos quieran.
- ¿Qué pretende con sus charlas?
- Que el preso se reconcilie con él mismo y con la sociedad. Que asuma sus actos y consecuencias para que así pueda rehacer su vida.
- Entonces, la reinserción es posible.
- Sí. Aunque en esta cárcel es difícil debido a que faltan medios. Esta prisión está preparada para acoger a 350 reclusos y, sin embargo, hay mil.
- ¿Quiénes pecan más?
- Los que tienen más dinero. Esto se contradice con lo que la sociedad piensa, pero los de aquí comenten delitos más graves que los extranjeros.
- ¿Cuál es el problema, entonces?
- El sistema capitalista en el que vivimos, que favorece la avaricia y hace posible que todo valga si se tiene dinero.
- Por declaraciones como ésta lo han tachado de ‘rojillo’. ¿Lo reconoce?
- [Risas]. Lo único que pretendo es ayudar a los más desfavorecidos, sin tener en cuenta la raza, el sexo o la orientación sexual. En realidad, sólo hago lo que dicta el Evangelio.
- ¿Quiere mandarle un mensaje a la sociedad?
- Y a la Iglesia también. En la época en la que vivimos ya no se puede seguir afirmando que la homosexualidad es una enfermedad o que las personas de otras culturas son unos delincuentes.
- ¿Está en contra del funcionamiento de la Iglesia?
- No. Sólo estoy en contra de las actuaciones de algunas personas, como, por ejemplo, de la de José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, quien dijo públicamente que el sufrimiento de Europa por el laicismo era mayor que el sufrimiento de los habitantes de Haití.
- ¿Cuál es la mayor virtud de ser sacerdote?
- El lazo de amistad que se establece con las personas al ayudarlas a ser felices.
- Recuerde una anécdota.
- Me gusta una que a veces se repite. Cuando me encuentro con algún ex presidiario y me cuenta que ha rehecho su vida: que tiene trabajo, mujer, e inclusos hijos. Es ahí cuando te das cuenta que todo por lo que luchamos tiene sentido.
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