Los ultras se consolidan como opción de gobierno en Holanda
El Periodico, 05-03-2010Holanda ya sabe lo que le espera el próximo 9 de junio, cuando se celebrarán las elecciones generales anticipadas. El gran vencedor de los comicios municipales del miércoles, el derechista y xenófobo Geert Wilders, repitió en plena euforia qué podrán esperar de él los holandeses si gobierna el país: «Menos criminalidad, menos islam y menos impuestos. Estas siempre han sido nuestras tres puntas de lanza y seguirán siéndolo».
Lo dijo, como es habitual en este político ultraconservador de 46 años, sin tapujos, en un lenguaje que está dividiendo profundamente a Holanda pero que, de momento, le sale a cuenta. Wilders se perfila como el gran favorito para las generales, tras vivir el miércoles un exitoso ensayo en Almere y La Haya, las dos únicas ciudades donde su Partido por la Libertad (PVV) se presentó con una lista. «Este éxito es nuestro trampolín hacia la victoria del 9 de junio. Ahora han sido Almere y La Haya, mañana toda Holanda», dijo Wilders en un bar de Almere.
ELECTORADO FRAGMENTADO/ Ahí, en la séptima ciudad del país, el PVV intentará formar gobierno municipal tras conseguir el 21,6% de los votos. En La Haya, la tercera ciudad, fue segundo con 17%, a cuatro puntos de los laboristas del Partido del Trabajo (PvdA). Ambos municipios tienen un elevado índice de inmigrantes , alrededor de un 25% de la población.
Pese a concurrir solo en dos de los 394 municipios, Wilders se erigió en el ganador moral en unas elecciones que fragmentaron aún más el siempre convulso puzzle electoral holandés. Nada menos que 10 partidos nacionales y un sinfín de pequeñas formaciones locales se repartieron el pastel. En el cómputo global, los laboristas se mantenían en cabeza con un 16% de los votos, aunque perdieron 600 de sus 2.000 concejales. Los democristianos (CDA) del dimisionario presidente del Gobierno, Jan – Peter Balkenende, bajaron al 14%.
CORDÓN SANITARIO/ Tras haber sido primer ministro en los últimos cuatro mandatos, Balkenende ha sido uno de los pocos líderes que no ha querido excluir de antemano a Wilders si se cumplen los pronósticos y este rivaliza con CDA y PvdA por la victoria el 9 de junio. Los partidos de (centro)izquierda rechazan de plano las tesis antiislamistas, xenófobas y populistas de Wilders.
El líder derechista ya se adelantó ayer a un posible cordón sanitario que le podría impedir formar gobierno en Almere. «Aunque les guste a los otros o no, somos los más grandes. No se debe engañar al votante y no se puede excluir al más votado».
Wilders repitió lo que será la principal exigencia en Almere para formar coalición: prohibir que las musulmanas lleven pañuelo en los edificios públicos. Una medida muy discutida que ya ha cumplido el objetivo de Wilders: que el debate político gire entorno suyo.
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