Comunitat

«No sólo hay que trabajar, hay que formarse»

Nuevos valencianos. Jamal El Haskouri es investigador en el Parque Científico

Las Provincias, JAVIER FALOMIR | VALENCIA., 05-03-2010

«Yo quiero dar un consejo a todos los que vienen de fuera: que aprovechen la ocasión no sólo para trabajar sino para formarse, para aprender y mejorar». Es el consejo que Jamal El Haskouri, químico e investigador marroquí que desarrolla su labor en el Institut de Ciència dels Materials del Parque Científico, quiere dar a los inmigrantes. «Siempre hay posibilidad de mejorar, aunque ganar dinero sea prioritario. No se debe perder la ambición. Hay muchos cursos gratuitos, por ejemplo de español, y compatriotas míos, entre otros, son incapaces de acudir y ganar en formación, algo imprescindible en una sociedad como la nuestra en la que el trabajo físico, al final, lo harán las máquinas».

Jamal sabe de lo que habla, puesto que a él formación no le falta. «Soy de Tánger pero estudié en la Universidad de Tetuán. Tras licenciarme, en 1996, envié mi curriculum vía internet a diferentes universidades españolas para hacer el doctorado y me aceptaron en el Parque Científico de Valencia en enero del 97. Al poco tiempo me dieron una beca en España hasta el 2000. Mi familia no es rica y ya hicieron un gran esfuerzo para pagarme la carrera. Así que vine a Burjassot, cuando aún ni existía este edificio, y mi vinculación con esta institución dura ya casi 13 años».

Hubo alguna breve estancia en Francia y en Canadá ampliando estudios. «Precisamente ahora es mi mujer la que está en Canadá haciendo un máster. También es marroquí, de Fez, pero nos conocimos en Valencia. Ella estudió en la Politécnica, es ingeniera informática. Tenemos un niño nacido aquí en julio de 2007 que ahora está con ella en Canadá.

Jamal es un vocacional de la docencia, aunque ahora no ejerza. «En 2005 entré en el programa Ramón y Cajal de investigación y ahora estoy en la Fundación General de la Universidad y me tengo que centrar en el trabajo de laboratorio. Pero estamos luchando por hacerlo compatible con impartir clases. Hay que transmitir el saber».

«Desde el año 97 que llegué, siempre he vivido en Burjassot. He cambiado de pisos pero no de pueblo porque me gusta vivir al lado del trabajo. Y Burjassot ha mejorado mucho, estoy contento con la labor del alcalde aunque yo no voto»

Nunca se ha sentido discriminado «y menos en el trabajo, donde en el despacho de al lado hay un ruso y al otro lado un italiano, y es literalmente así. Pero es cierto que alguna vez no me han querido alquilar un piso porque al escuchar mi acento por teléfono han desconfiado. Hasta cierto punto lo comprendo. Entiendo que después del 11 – S y del 11 – M la gente recele de los musulmanes, pero también encuentro mucho respeto. Es cierto que el respeto se gana en la calle. En cuanto a la religión, para mí forma parte del terreno personal, queda para mi intimidad, no voy haciendo propaganda de mis creencias ni quiero convencer a nadie.

Por lo demás, se siente encantado en Valencia. «Sólo puedo decir cosas buenas y aunque mantengo el vínculo con mi familia en Marruecos, de hecho voy todos los años, admito que ahora viajo con mentalidad de turista. A disfrutar de la gastronomía que también es excelente (yo cojo lo mejor de cada cocina) y a pasar las vacaciones.

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