Tres secuestros de violencia máxima

ABC, TATIANA G. RIVAS | MADRID, 04-03-2010

Efectivos de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Municipal de Madrid han resuelto en las últimas semanas tres secuestros, cada uno sin relación aparente. En los tres casos, los raptores extorsionaron y emplearon la violencia con los rehenes o los familiares para hacerse con el botín. Las cuantías que solicitaban iban desde los 1.000 euros hasta los 80.000. En total se ha detenido a doce personas de nacionalidad china, rumana y española gracias a la denuncia de los familiares y afectados. Por orden cronológico, estos son los casos.
SIERRA DE GUADARRAMA | Secuestro en septiembre
Una prostituta acusada de ladrona
En septiembre de 2009, un policía nacional jubilado requirió los servicios de una prostituta rumana en el club de alterne Olimpo, situado en el kilómetro 38 de la A-6, en Collado Villalba. Después de pagar se dirigió a su casa familiar, ubicada en la urbanización Prado San Juan, número 17, en la Sierra de Guadarrama. Allí, su mujer, también de nacionalidad rumana, le pidió explicaciones sobre los 2.000 euros que faltaban en la cuenta bancaria. El ex agente justificó el gasto con que una de las chicas del club le había robado la tarjeta. La información llegó a oídos del hijo de la esposa, también rumano.
Ni cortos ni perezosos, los tres familiares planificaron dar su merecido a la meretriz y cobrarse los intereses. Primero denunciaron falsamente el robo de la tarjeta a la Guardia Civil. Después, el hijo y un amigo se dirigieron al prostíbulo. Allí, con la descripción que había dado el ex policía de la joven, la cogieron y la amenazaron con una navaja en la espalda para que saliera del local. Ya fuera, la metieron en un coche y trasladaron hasta la casa familiar.
La esposa esperaba en el piso, pero el hombre que precisó de los servicios sexuales de la prostituta aún no había llegado al hogar. Mientras, madre, hijo y amigo ataron a la secuestrada en una silla. Cuando llegó el ex agente y confirmó que era ella comenzaron a llover los golpes hacia la retenida.
Con la paliza llegó la negociación. La familia solicitó la entrega de 4.000 euros para compensar la supuesta pérdida de 2.000 euros. Con el botín conseguiría la libertad. La prostituta realizó las llamadas oportunas a conocidos para que reunieran el dinero.
Tras un fin de semana de cautiverio la dejaron escapar con el desembolso de 1.800 euros.La secuestrada no dudó en denunciar el hecho a la Guardia Civil. La semana pasada, la Benemérita detuvo en Collado Villalba a la familia.
Sólo queda por dar con el paradero del amigo del hijo, quien contribuyó al rapto. Aún continúa la investigación.
DISTRITO DE USERA | Secuestro el 19 de febrero
Los «pedazos» de un chino con deudas
Caro le podría haber salido a un comerciante chino de 34 años el préstamo que solicitó a un compatriota, «El Féretro», para montar su negocio de importación de vinos. La víctima del secuestro se encontraba celebrando con unos amigos la fiesta del Año Nuevo chino en la plaza de toros de Vistalegre. Era viernes 19 de febrero, en torno a las 00.30 de la noche. De repente, varios individuos se dirigieron hacia él y le hicieron salir del recinto. Uno de los amigos que le acompañaba se percató. No volvió a saber nada de él hasta que la mujer del secuestrado le comunicó que había recibido la llamada de un hombre amenazándola con que si no pagaba 80.000 euros por el rescate de su marido le cortarían en pedazos.Ella, embarazada y con una niña pequeña, no desoyó el consejo de su amigo de denunciarlo a la Policía. A partir de ese momento, la Policía Nacional comenzó la investigación. Tan sólo 14 horas más tarde daban con parte de los raptores y el rehén en una tetería de la calle Isidra Jiménez, número 1, en el distrito de Usera. En realidad, el lugar ocultaba un negocio ilegal de juegos y apuestas, según informó la Policía.
Los agentes entraron en el establecimiento. Se encontraron custodiando al secuestrado a tres asiáticos y al líder de la banda, «El Féretro», un prestamista chino que tenía controlada la zona, según fuentes de la investigación. Los delincuentes no pusieron resistencia. Rápidamente dieron con el retenido, con signos de violencia, en un trastero del local.Tres de los detenidos ya están en la cárcel.
DISTRITO DE ARGANZUELA | Secuestro a finales de febrero
El hijo, rumano, pide auxilio en una nota
Una mujer rumana de 50 años y su hijo llevaban pocos días en Madrid cuando cuatro compatriotas, dos hombres de 26 años y dos mujeres, de 29 y 36, raptaron a la progenitora. Mientras ella permanecía secuestrada en una nave abandonada cercana a la calle de Antonio López, en el distrito de Arganzuela, su hijo tenía que recaudar el dinero para la liberación. Se cree que el botín solicitado no era superior a los 1.000 euros.
El hijo era constantemente perseguido por uno de los delincuentes para que solicitara el dinero en una oficina de correos. Durante tres días acudió a la oficina postal para pedir giros a familiares de su país de entre 200 y 300 euros. El joven presentaba signos de maltrato. La extorsión era tal que, en otro establecimiento, el joven pidió auxilio al trabajador del lugar a través de un papel escrito: «Llamen a la Policía». Los empleados no dudaron en obedecerle dado el aspecto del chico. Alertaron a la Policía Municipal y se organizó un dispositivo alrededor del edificio abandonado. La excelente labor de los agentes permitió que el pasado martes por la noche se detuviera a los cuatro delincuentes.

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