justicia
Un acuerdo con la Fiscalía deja en 9 meses de cárcel la condena a los padres del niño obeso de Ourense
Luis Montoya y Margarita Gabarres, culpables de desobediencia y abandono de menor
La Voz de Galicia, , 03-03-2010Nueve meses de prisión. Es la pena que los padres del niño obeso de Ourense tendrán que cumplir -aunque no de forma efectiva porque no tienen antecedentes penales-por su insistencia en impedir durante semanas que el menor fuese tutelado por la Xunta y por evitar su escolarización.
En un notable empeño de las partes en solucionar el polémico asunto de la forma más sencilla y privada posible, la Fiscalía de Ourense ha aceptado retirar el más grave de los tres delitos, el de sustracción de un menor, contenido en la querella presentada en noviembre contra los padres de Moisés, de 10 años, quien por entonces permanecía oculto en un poblado gitano por expreso deseo de sus padres. Ellos se negaron a entregarlo en un centro de menores después de que la Xunta así lo ordenase por considerar que estaba en situación de desamparo debido a su sobrepeso.
Las consecuencias de una condena por ese delito, que inexorablemente implicaría la pérdida de la patria potestad del menor por parte de Luis Montoya y Margarita Gabarres durante varios años, han sido el escollo fundamental que se ha logrado salvar por las partes. Dado que el chico se encuentra internado en un centro de menores de Ourense desde diciembre y que, gracias a su progresiva reducción de peso, la Xunta ha accedido ya a que pueda dormir en su casa, el acuerdo judicial aparca definitivamente las cuestiones relativas a la tutela y limita la responsabilidad penal de los padres a su empeño en desobedecer los mandamientos, primero gubernativos y después judiciales. Por ello, se les condena por los delitos de desobediencia y abandono de menor, reduciendo la condena de tres años a nueve meses. En la sentencia, notificada ayer, se hace constar la suspensión de la pena por un plazo de tres años. Si alguno de ellos delinque en ese tiempo, ingresará en prisión.
Con el acuerdo, que hace ya innecesaria la celebración del juicio, el caso queda cerrado tanto civil como penalmente, después de haber suscitado interés y controversia en medios de comunicación de toda España. Ahora solo queda que, en unos meses o incluso semanas, Moisés que llegó a pesar 86 kilos con solo ocho años pueda abandonar el centro de forma definitiva y volver con su familia.
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