Sociedad
Una joven fallece tras recibir un balonazo en un partido de fútbol
La víctima, una ecuatoriana de 32 años, se desplomó cuando disputaba un amistoso junto a sus familiares en los jardines del Turia
Las Provincias,
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22-02-2010
La tragedia volvió ayer a aparecer sin aviso previo en un campo de fútbol. Una joven futbolista ecuatoriana, Cecilia de Lima Mena Mena, falleció a los 33 años de edad cuando menos lo esperaba: mientras disputaba un balón en un partido amistoso en Valencia. Después de recibir un balonazo en el estómago, se desplomó en presencia de sus familiares. Su vida se esfumó entre gritos y llantos de sus seres queridos y los aparatos de reanimación del SAMU.
«No puedo entender qué ha podido pasar. Ella era una mujer sana y deportista. No tenía ninguna enfermedad ni problemas de salud, no fumaba, no tomaba droga…». Así de desconsolado se mostraba ayer Eduardo Tapia, esposo de la fallecida y padre de los dos hijos del matrimonio, de 12 y 13 años.
La inesperada muerte se produjo sobre las cuatro de la tarde, en las instalaciones deportivas de los jardines del río Turia situadas bajo el puente de Calatrava. «La joven milita en un equipo de fútbol 7 femenino, las Armagedon», explicó Edgar Constante, responsable de la asociación suramericana Juan Montalvo y conocido de la familia.
Pero el de ayer no era un partido de competición de liguilla, sino un simple encuentro de fútbol amistoso. Por eso el Armagedon estaba compuesto por varias jugadoras de la familia Mena, incluida la hija de la víctima, una niña de 12 años. Juntas se enfrentaban al Internacional, otro equipo latino. Reinaba la amistad y el buen ambiente.
El balón comenzó a rodar a las 16 horas. Entre el público estaba Eduardo y el hijo de la pareja, un menor de 13 años. Cecilia jugaba en la posición defensiva y, a los cinco minutos de partido, se gestó la tragedia. «Fue a pelear una bola con una contrincante y el balón rebotó. Le dio un golpe en el estómago. Vimos que le dolió y cayó un momento al suelo, pero no le dimos importancia porque volvió a levantarse», explicó el hombre. «Luego, a los pocos segundos, se fue otra vez al suelo y ya no se levantó».
Todos los que lo vieron, futbolistas y miembros del público, corrieron a ayudar a la joven. También las primas de la víctima, que jugaban en el Armagedon.
Fueron segundos de mucha tensión. «Estaba amoratada», describió uno de los testigos. La situación se tornó todavía más dramática cuando le tomaron el puslo y comprobaron que su corazón, aparentemente, no latía.
Intentos de reanimación
Como explicó Constante, «en estos partidos de fútbol no hay ninguna ambulancia de prevención junto al campo». Los testigos llamaron al 112 y «al cabo de unos 15 minutos» llegó una ambulancia del SAMU, como indicó el esposo de la joven ecuatoriana.
El personal sanitario de urgencias estuvo más de una hora tratando de sacar a Cecilia de la parada cardiaca, pero todos los esfuerzos fueron en vano. Los peores presagios se confirmaron entre la desesperación de los familiares y amigos de la deportista. El resto fue trabajo de la policía y del juzgado de guardia. «Nos quedamos muy mal. Los niños estaban hundidos por los nervios y nos volcamos todos con ellos», explicó Eduardo.
Según fuentes sanitarias consultadas por LAS PROVINCIAS, la víctima falleció por causas naturales. Hoy está previsto que se le practique la autopsia en el Instituto de Medicina Legal de Valencia. La prueba forense aclarará si el golpe de balón tuvo algo que ver en la muerte o si intervino algún factor digestivo.
Cecilia de Lima nació en la localidad ecuatoriana de Latacuanga, cerca de los Andes. La joven llegó a España hace una década y llevaba la mitad de este tiempo en Valencia. En la actualidad residía con su familia en la pedanía de Castellar. Trabajaba en Albuixech, en una empresa panadera. Una vez por semana jugaba al fútbol 7 con el equipo Armagedon. La intención de sus familiares es que los restos mortales descansen en su país natal.
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