El Gobierno deberá homogeneizar el criterio de cálculo para saber la edad de los menores extranjeros

EL CONGRESO RESPALDA LA PETICIÓN DEL PNV DE UNIFICAR LOS CRITERIOS QUE APLICAN LOS FISCALES Olabarria puso como ejemplo un chico de Gambia acogido en Álava y que luego resultó tener 37 años y ser de Guinea

Diario de noticias de Gipuzkoa, , 17-02-2010

Madrid. Aunque parezca que los menores extranjeros acompañados tienen siempre menos de 18 años, no siempre ocurre así. Es más, el diputado del Grupo Vasco, Emilio Olabarria, expuso ayer en el Congreso de los Diputados el caso de un chaval de Gambia acogido en Álava que finalmente resultó tener 37 años y ser de Guinea Ecuatorial. Y no es el único caso de este tipo. Por eso, ayer la Cámara Baja respaldó la moción del Grupo Vasco con la que se pretende homogeneizar, en colaboración con las Comunidades Autónomas, los criterios para determinar la edad de los menores extranjeros que llegan no acompañados, de manera que se podrá garantizar “que los menores que se acojan, sean menores de verdad”. Esta moción se aprobó por inmensa mayoría e incorporó una enmienda del Grupo Catalán CIU.

El ejemplo que ayer expuso Olabarria es sintomático: entre el 60% y el 80% de los supuestos menores no acompañados acogidos son falsos menores.

Así, el diputado vasco achacó esta situación a los “criterios dispersos” que aplican los fiscales a la hora de establecer las edades de los menores, que en ocasiones se centran en pruebas médicas, y en otras simplemente aceptan la documentación que los propios supuestos menores les aportan. Además, el jeltzale explicó que se dan muchos casos de chavales que entran sin documentación y que meses después acaban teniendo unos papeles “pretendidamente expedidos en su país de origen y que luego se comprueba que es documentación falsa”. “Luego, hay un problema en virtud del cual organizaciones mafiosas están falsificando documentos”, expuso Olabarria.

Por otra parte, el diputado vasco planteó la gran diferencia que existe entre las diferentes comunidades autónomas en cuanto a número de menores acogidos, ya que mientras que en la CAV el número asciende a 800, en Madrid se reducen a 120 y en la Comunidad Valenciana a 100. “Estamos dispuestos a acoger a los menores que nos correspondan, pero que sean realmente menores”, puntualizó.

El jeltzale definió toda esta problemática como “una patología perversa que hay que corregir”. Así, según defendió Olabarria, “las pruebas médicas óseas son en estos momentos la prueba más fiable para calcular la edad de los menores extranjeros que llegan no acompañados” por lo que “en aras a garantizar el buen funcionamiento de los Servicios Sociales de Acogida y en aras a dar un óptimo servicio a estos menores, es de justicia que el criterio para determinar su edad sea homogéneo y lo más científico posible”.

Olabarria celebró “la aprobación de esta iniciativa, que si bien no va a corregir el problema de fondo, sí puede ayudar a garantizar que los menores que se acojan, sean realmente menores”.

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