Menos inmigrantes sin papeles, pero más economía sumergida
La Vanguardia, , 17-02-2010JOSEP PLAYÀMASET – Barcelona
Un estudio de CC. OO. dice que el porcentaje de inmigrantes en la economía sumergida ha pasado del 27% al 54%
La crisis provoca situaciones inéditas. Por primera vez en los últimos diez años se produce una reducción en la llegada de inmigrantes y baja el número de quienes están sin permiso de trabajo o de residencia. Pero esos datos no significan un aumento del trabajo legal sino que por el contrario van acompañados de un aumento de la economía sumergida. Esa aparente contradicción viene corroborada en la Memoria 2009 que ayer presentó en Barcelona el Centro de Información para Trabajadores Extranjeros (CITE) de CC. OO.
Según este estudio, el 54% de los inmigrantes que acudieron a las oficinas de este sindicato señalaron que trabajaban de forma irregular, un punto por encima del porcentaje del año pasado. Y hay que recordar que en el año 2006 sólo confesaban trabajar en la economía sumergida el 27,4% de los inmigrantes . El servicio doméstico, la construcción y la agricultura son los sectores más castigados por este fenómeno, por lo que el CITE reclama una mayor intervención de la Inspección de Trabajo contra este fraude.
El número de personas irregulares ha bajado en un año dos puntos. Los responsables del informe aseguran que en Catalunya puede haber aún unas 200.000 personas sin papeles. La irregularidad, que afecta más a los hombres (53,5%) que a las mujeres , es en algún caso sobrevenida, ya que se trata de personas que por motivos administrativos o por falta de cotización a la Seguridad Social a causa del paro han perdido sus papeles. Los bolivianos son los que más padecerían la irregularidad, seguido de los marroquíes y los senegaleses.
Hace unos días fue la Associació d´Ajuda Mútua d´Immigrants a Catalunya (AMIC) de la UGT de Catalunya la que presentó su informe. Según ese estudio, la tasa de paro se sitúa en el 35% en el caso de los hombres inmigrantes y en el 25% entre las mujeres inmigrantes , superando casi en 20 y en 10 puntos la tasa de paro entre trabajadores y trabajadoras autóctonas, respectivamente. En el caso de las mujeres , además la discriminación era doble, porque las inmigrantes pueden llegar a cobrar un salario un 40% inferior a de una mujer autóctona.
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