Expulsan a los violadores de Bolueta

El Correo, AINHOA DE LAS HERAS, 09-02-2010

Basile F., marroquí de 22 años, y Alí B., argelino de 19, condenados por la agresión sexual a una chica en un callejón del barrio de Bolueta el pasado mes de junio, serán expulsados a sus respectivos países, según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico. Y no podrán volver a España en, al menos, los próximos diez años. El tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia provincial sustituye la pena de cinco años y medio de cárcel para cada uno de los reos, ingresados desde su detención en prisión provisional, por su inmediata repatriación, que deberá hacerse efectiva en el plazo de un mes. Al tratarse ambos de personas en situación irregular, antes tendrán que ser documentados, explicaron fuentes judiciales.

Según los hechos declarados probados, Basile y Alí acompañaron a una joven de vuelta a pie a su casa a la salida de una discoteca, alrededor de las ocho menos diez de la mañana del pasado 7 de junio. Ambos «se pusieron de acuerdo» y al paso por un callejón, la sujetaron por el cuello y la empujaron hacia dentro, donde la golpearon en la cara para que no gritase y la tiraron al suelo. Entre uno y otro, le rasgaron la blusa y le bajaron los pantalones, señala la resolución.

La joven presentaba lesiones provocadas por mordeduras en los pechos y en la entrepierna, arañazos y marcas de arrastre en la cadera y en una rodilla. Sufrió un trastorno de estrés postraumático, aunque rechazó recibir asistencia psiquiátrica alegando que superaría esta situación como otras dificultades que había tenido en la vida.

Cremalleras bajadas

Basile admitió los hechos, mientras que Alí dio una versión contradictoria sobre su participación en los mismos. Primero, dijo que fue el otro hombre el que intentó violar a la chica y que él trató de separarles, aunque en otro momento reconoció que había sometido a tocamientos a la víctima. La joven, sin embargo, le acusó en el juicio de haberla agarrado de los brazos y las piernas mientras el otro agresor intentaba violarla, y de masturbarse en medio de la escena.

Según la víctima, los dos individuos tenían la cremallera bajada. A la joven le fueron recogidas muestras biológicas de los agresores, aunque estos se negaron a someterse a las pruebas de ADN.

La sala basa el fallo en las declaraciones policiales tanto de los acusados como de la víctima, esta última calificada de «coherente y sin ningún tipo de vacilaciones». La muchacha no supo precisar cuánto tiempo duró la agresión, aunque le pareció «un buen rato». Se resistió con fuerza y empezó a gritar de tal forma que atrajo la atención de un viandante, que caminaba por la acera y se percató de que algo ocurría. También levantó las persianas alguno de los vecinos cuyas ventanas dan al callejón, de propiedad privada y uso público.

Fue entonces cuando los violadores, por el miedo a ser descubiertos, se dieron a la fuga dejando a la chica herida y semidesnuda. Tras recibir asistencia médica, cuando los agentes de la Ertzaintza la trasladaban para ser examinada por el médico forense, la joven reconoció desde el coche a los dos agresores, que se encontraban en la bilbaína calle San Francisco alrededor de las dos de la tarde. Los dos fueron arrestados e ingresaron en prisión preventiva.

La vista oral por estos hechos se celebró el pasado miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia provincial. El Ministerio público – que pedía inicialmente penas de once años de cárcel para los acusados – y las defensas acordaron finalmente una condena de cinco años y medio para cada uno por un delito de agresión sexual. Al tratarse de una pena inferior a seis años, la legislación permite que sea sustituida por la expulsión.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)