Un foco de delincuencia e inseguridad

El Mundo, LUIS F. DURÁN, 09-02-2010

La Cañada Real se ha convertido en un foco de insalubridad, delincuencia y tráfico de drogas a pequeña y mediana escala. En menos de dos años se han efectuado 23 redadas en la zona La Cañada Real se ha convertido en una ciudad sin ley. Este lugar, situado a poco más de 20 minutos de la Puerta del Sol, es un gran foco de insalubridad, delincuencia, tráfico de drogas e inseguridad. La Policía Municipal, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil no cesan de camuflarse entre sus moradores para localizar atracadores, traficantes, secuestradores, ladrones de cobre y menores delincuentes. Sólo en los dos últimos años se han efectuado 23 redadas con 300 detenciones.


Un dato más para mostrar la peligrosidad de las operaciones policiales: siempre son emprendidas por los GEO o por los grupos rurales de la Guardia Civil. Para que los despliegues sean un éxito suelen realizarse de madrugada y con gran número de efectivos.


El tráfico de drogas es uno de los principales puntos negros de la Cañada. Los clanes gitanos han convertido la zona en el mayor hipermercado de la droga de España.


Los bidones con brasas o las hoguera en las puertas de las infraviviendas son las señales de que se están vendiendo drogas, en especial cocaína mezclada con heroína. La comisaría de Vallecas Villa lleva años combatiendo el menudeo. Sus operaciones no tienen repercusión mediática puesto que las aprensiones de droga no son cuantiosas pero consiguen desmantelar clanes enteros tras meses de investigación en los que llegan a hacerse pasar por consumidores para entrar en las chabolas donde se vende la mercancía.


La Guardia Civil ha desmantelado también en la Cañada dos desguaces ilegales, se han desarticulado varias bandas especializadas en el robo de coches y sustracción de cobre.


En los miles de chamizos se refugian también grupos organizados y violentos que se dedican al robo al descuido en la capital. Los adultos aleccionan a los niños para que sustraigan todo lo que puedan, fundamentalmente en cajeros y terrazas de bares. En 2008 se arrestó a 212 menores y a cuatro padres por inducir al delito a sus hijos.


También hace dos años una niña rumana de 13 años fue rescatada por la policía tras permanecer 12 horas secuestrada en una de las chabolas por un matrimonio de compatriotas, que pretendía casarla a la fuerza con uno de sus hijos, de 15 años.

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