Los inmigrantes siguen tirando del alza de la población a pesar de ser blancos del paro
ABC, , 08-02-2010La crisis no ha disuadido a los inmigrantes de permanecer en la provincia. Los datos que ha facilitado el Instituto Nacional de Estadística (INE) son concluyentes: seis de cada diez nuevos vecinos registrados en Córdoba a lo largo de 2008 son extranjeros. Porque, según las cifras definitivas del padrón al 1 de enero de 2009, la provincia ganó en el año anterior 4.216 personas, de las cuales 2.619 fueron foráneas.
Así, de los 803.038 vecinos de Córdoba, 24.556 son extranjeros, esto es, el 3,06 por ciento del total.
De estos datos se infieren varias conclusiones. La más clara es que es más fuerte el arraigo de los inmigrantes en la provincia que las estrecheces económicas que, como el resto de la población, están padeciendo.
Ocurre que mientras el paro se ha incrementado a un ritmo galopante entre los extranjeros (y no sólo entre ellos), aumenta el número de habitantes foráneos, en gran medida por la natalidad.
El desempleo, que se ha cebado desde hace dos años en las ocupaciones tradicionales de la población inmigrante como la construcción y la hostelería, no ha sido un obstáculo para quedarse en Córdoba, donde el número de inmigrantes sin trabajo creció a lo largo de 2008 en torno a un 60 por ciento, contándose a final de año cerca de 2.000 foráneos desocupados.
En ese mismo ejercicio, 2008, la población extranjera experimentó en Córdoba un alza del 11,9 por ciento, la mayor de cuantas se registraron en el resto de las demarcaciones de la comunidad autónoma a excepción de la de Sevilla (14,5 por ciento).
Hay que precisar, y ésta es otra conclusión destacable, que el volumen de población foránea en Córdoba sigue siendo muy bajo en comparación con la mayoría de las provincias de Andalucía. Cádiz, por ejemplo, cuenta a 45.485 inmigrantes frente a los 24.556 de Córdoba, que sólo supera a la vecina Jaén (19.056).
Reseñable es también el hecho de que en los nueve años que han transcurrido entre 2000 y 2008, cifras a las que se refiere un reciente estudio del Observatorio Permanente de las Migraciones, se ha multiplicado por diez la bolsa de población inmigrante en la provincia.
De esta forma se ha pasado de 2.619 extranjeros en el padrón municipal de 2000 a los ya citados 24.556. Hay un elemento más que merece ser subrayado. Se trata de la disminución radical de extranjeros en situación irregular en Córdoba, que, según el Observatorio Permanente Andaluz de las Migraciones, es casi inexistente en la actualidad.
Muy pocos irregulares
Así, el citado organismo de la Administración autonómica informa de que a finales de 2008 se contaban 23.864 inmigrantes con tarjeta de residencia o certificado de registro de la misma.
La diferencia con los que están empadronados (24.556) es de 692. Este último resto es el que se conoce como grupo de «inmigrantes ilegales». En 2006, la cifra era superior a los 4.000.
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