La mitad de los parados en Vic son inmigrantes
El Mundo, , 08-02-2010El desempleo entre los extranjeros ha subido cinco puntos desde el año pasado Vic
La cola del paro en Vic (Barcelona) la engrosan los extranjeros que han perdido el trabajo en los últimos meses. Según los datos que maneja UGT, el 43% de los desocupados en el municipio barcelonés son foráneos, que representan una cuarta parte de la población de Vic. Hasta diciembre de 2009, 1.535 de las 3.535 personas sin empleo que residen en la ciudad eran inmigrantes.
El Ayuntamiento de Vic se planteó negar el empadronamiento a los extranjeros indocumentados, una medida que la Abogacía del Estado abortó por incumplir la ley. Para los colectivos opuestos a lo que el consistorio predicaba, la propuesta era resultado de los efectos de la crisis.
En dos años, el número de parados ha crecido en la localidad en más de 2.000 afectados. La tasa de desempleo supera el 16% y, en 12 meses, el porcentaje de inmigrantes desempleados sobre el total se ha elevado casi cinco puntos. A lo largo del año pasado, 455 extranjeros perdieron su puesto de trabajo. Idéntica mala fortuna corrieron 307 autóctonos.
Desmenuzando los números, se observa que, en el caso de los hombres, algo más de la mitad de los parados de la localidad son inmigrantes; en concreto, suponen el 50,53% del índice de desempleo masculino. En el caso de las mujeres, las extranjeras en paro son el 34,32% en el cómputo de féminas que buscan trabajo. Atraídos por la construcción y la potente industria cárnica de la zona, los inmigrantes han sido una fuerza clave para apuntalar el crecimiento económico de Vic. Sin embargo, la caída en picado de las constructoras ha obligado también en la población catalana a que los extranjeros se bajen del andamio.
El contingente al que el paro ha golpeado más ha sido el marroquí, mano de obra habitual en las obras. En UGT calculan que cerca del 70% de los trabajadores naturales de Marruecos perdió un empleo en la construcción en los últimos meses.
Los suramericanos – con una presencia notable de ecuatorianos – también han sufrido la desaceleración. En cambio, los subsaharianos han sorteado con algo más de suerte la escasez de trabajo, ya que buena parte se dedica a las tareas más duras de las empresas cárnicas, una industria que sí ha podido capear la crisis en la zona de Vic.
(Puede haber caducado)