OPINIÓN: El estúpido velo

La Razón, 07-02-2010

En el restaurante de la Mezquita de la M – 30 se come un cuscús tan estupendo. Ahora bien, las madrileñas que lo hemos probado sabemos que más vale ir «discretita». Aunque el imán Moneir Mahmoud define el islamismo como una doctrina cósmica de paz, tras el 11 – M confesó que varios de los terroristas supuestamente responsables acudían a su mezquita.
La Francia de Sarkozy, en cambio, ha dado un volantazo en su política de tolerancia al prohibir el uso del burka musulmán. La mayoría de los políticos galos rechazan el velo integral por su discordancia con los valores de la República y el principio de igualdad. En la España de la Alianza de Civilizaciones, sin embargo, no parece que el asunto vaya a afrontarse con tanta sinceridad. La tolerancia de nuestro gobierno con los desmanes fundamentalistas es titánica. El periodista Ernesto Ekaizer nos explica magníficamente esta bipolaridad al decir que el burka le parece repugnante, pero que no puede prohibirse. Eso sí, viendo a Zapatero ponerse bíblico con el jornalero pese a los casi cinco millones de parados, dan ganas de hibernar en un burka de lana hasta que («¡Inshalá!») los tiempos cambien.
 

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