ALICIA SÁNCHEZ-CAMACHO Presidenta del PP catalán
«Sólo pactaré con quien elimine las multas lingüísticas»
El Mundo, , 07-02-2010«Ahora no estoy en disposición de hablar de pactos», dice, pero acaba confesando que no llegará a acuerdos con quien no respete «la libertad de empresa». Está en boca de todos porque se intuye que los votos de su partido serán decisivos tras las autonómicas. Ella tira balones fuera y sigue con su trasiego. Barcelona
La desbordante vitalidad de Alicia Sánchez – Camacho (Barcelona, 1967) hace que cueste seguirle los pasos y el discurso. Lleva meses recorriendo Cataluña, haciendo poco ruido para pacificar un partido muy dividido tras el último congreso. Ahora espera recoger los frutos.
Pregunta. – ¿Cómo ve la situación política en Cataluña?
Respuesta. – Tenemos un Govern cuestionado y caducado, que ha fracasado en sacar de la crisis a Cataluña y con un gran problema de paro. Pero sobre todo tenemos una clase política muy desorientada; excepto el PP, que habla de los problemas reales y de que somos la comunidad que lidera el paro en España.
P. – ¿Cuáles son esos problemas reales de la gente?
R. – La prioridad fundamental es que Cataluña vuelva a ser líder en creación de empleo. Lo peor que nos puede ocurrir es que generemos más paro que nadie. Hay también que ayudar a los autónomos, a los empresarios, hay que reducir gastos. En resumen, acabar con un Gobierno que derrocha dinero en embajadas y subvenciones que no son necesarias. Yo también daría un mensaje claro en materia de inmigración: hay que establecer una política de inmigración legal y controlada. Vamos a hablar sin complejos y valentía de ello. Otra prioridad es la lucha contra la delincuencia.
P. – ¿Es partidaria de que se adelanten las elecciones?
R. – Es absolutamente necesario. El presidente Montilla está arrastrando a Cataluña a una agonía de nueve meses que no beneficia a los catalanes, sino que agrava su crisis. Sólo beneficia a quienes tienen cargos en la Generalitat, empezando por el propio Montilla. No adelantar las elecciones sólo está beneficiando a los intereses políticos de Montilla.
P. – ¿Cuál ha sido el principal problema del tripartito de Montilla?
R. – No resolver los problemas de los ciudadanos. Los catalanes quieren trabajo y una vida digna. No ha sabido responder a las necesidades. En segundo lugar, Montilla está absolutamente hipotecado por unos socios de gobierno que le han marcado la agenda política. Nunca ha habido un Govern real, sino una suma de intereses particulares de ERC, ICV y el PSC.
P. – ¿Qué se puede hacer contra la crisis desde la Generalitat?
R. – Se pueden bajar impuestos como el de Sucesiones, se puede bajar la tributación de las personas para que tengan más consumo directo en el tramo autonómico, se pueden hacer mejores políticas laborales, de formación… Pero lo primero es mantener la austeridad en el gasto y ayudar a los empresarios, que son los que pueden crear empleo.
P. – ¿Cómo afrontaría el problema de la inmigración?
R. – El PP siempre ha sido coherente, a diferencia de los que antes decían papeles para todos y ahora dicen otra cosa. Nosotros queremos inmigración legal y controlada. El debate de fondo es el de las prestaciones de los ayuntamientos.
P. – ¿Se ve con ánimos de votar la investidura de Artur Mas después del episodio del notario?
R. – Mas está repartiendo cargos del gobierno cuando aún no es presidente. No veo que CiU esté dando confianza a la gente para poder salir de la crisis. Es un partido serio como el nuestro el que sí está aportando moderación y eficacia. El PP va a ser el elemento clave, la bisagra, para que en Cataluña se cree empleo.
P. – ¿Pero usted votaría la investidura de Artur Mas?
R. – Ahora no estoy en disposición de hablar de pactos. Ahora queremos dar un mensaje de moderación, de que Cataluña tiene que ser fuerte en España y España fuerte con Cataluña.
P. – ¿Ve viable la fórmula de un Govern de CiU con apoyos puntuales de otros partidos, como propone Mas? Con ustedes quiere pactar la eliminación de Sucesiones.
R. – La eliminación de Sucesiones ya la propuso el PP en 2003, y CiU votó que no cuando él era conseller de Economia. Celebro que ahora rectifique, pero llevaríamos más de cinco años sin ese impuesto. Es CiU quien se aviene al pacto con el PP.
P. – ¿Una de sus condiciones para pactar será que se eliminen las sanciones lingüísticas?
R. – Sin duda. Es sorprendente que un gobierno socialista impulse una política lingüística que sancione a las empresas. El PP siempre ha defendido la España constitucional, la libertad, y en ese marco no podemos permitir que a empresas catalanas se las multe por defender un proyecto en cualquier lengua oficial. La libertad de empresa y de expresión es una condición para cualquier pacto.
P. – Los 17 escaños de Vidal – Quadras en 1995 siguen siendo el techo electoral del PP. ¿Se pueden superar?
R. – Es necesario para Cataluña que el PP crezca en implantación territorial, número de votos y presencia de diputados. Es muy importante para sacar a Cataluña de la crisis. Cuando el PP gobernaba España había más trabajo, más riqueza y más crecimiento en Cataluña.
P. – ¿Cómo piensa frenar la fuga de voto que supuso Ciutadans en 2006?
R. – Trabajamos para recuperar el mayor número de votos, tanto de la abstención como los que puedan estar en fronteras con otros partidos. Sólo un partido sólido y de gobierno puede determinar las políticas lingüísticas en el ámbito de la libertad.
P. – ¿Repetiría un acuerdo sin contrapartidas con CiU como en 1999?
R. – Todo es diferente. El PP va a hacer valer sus votos y su representación para la gobernabilidad de Cataluña. Hemos hecho mucho por la gobernabilidad de Cataluña durante ocho años y eso se ha olvidado por gran parte de la gente. Esa fase está superada, y ahora aspiramos a contribuir directamente.
P. – ¿Hay una apuesta mayor del PP de Rajoy por Cataluña?
R. – Rajoy está al máximo con el PP de Cataluña, y su apuesta es que consiga ser partido de gobierno. El cambio en España empieza por el cambio en Cataluña, y eso lo tienen que ver los catalanes, que ya están convencidos de la falta de credibilidad de Zapatero.
P. – Un año y medio después de aquel congreso convulso, ¿siente que ha pacificado el PP catalán?
R. – El equipo que salió de ese congreso ha hecho su trabajo de manera prudente y silenciosa. Y hay recompensa: todo el mundo ve un trabajo serio y riguroso, por primera vez el PP de Cataluña marca tendencia en el PP nacional, es quien determina gran parte de la política económica y de inmigración. El PP catalán tiene una gran proyección.
(Puede haber caducado)