Falsedades

Diario de noticias de Gipuzkoa, Ane Iturbe Mujika, 05-02-2010

A veces nos imaginamos una serie de cosas sobre la inmigración que nada tienen que ver con la realidad. Esto ocurre, por ejemplo, en relación a los derechos para acceder a determinadas prestaciones sociales, en cuanto a supuestos privilegios del inmigrante. Ocurre también cuando se ocultan las causas y consecuencias de la crisis económica o cuando fabricamos estereotipos sobre personas que no conocemos, de manera que muchas personas inmigrantes en lugar de ser vistas como víctimas pueden pasar a ser vistas como culpables, alentando el racismo y la discriminación.


Realidades: Las personas inmigrantes de fuera del Estado español son en Hernani el 5% de la población (similar al conjunto de la CAV). De ellas, la mayoría de las personas extracomunitarias están en situación regularizada y muy asentadas aquí. Ello ha sido posible después de haber superado muchos obstáculos legales, materiales y afectivos. Otras personas inmigrantes están en proceso de regularización. Tienen igualdad en algunos derechos pero se les niega o dificulta otros. El envejecimiento de la población vasca y europea en general está siendo compensado por este joven movimiento migratorio. La sociedad continúa hacia una mayor pluralidad y mestizaje y aunque existen conflictos y contradicciones, presenta un enorme potencial de enriquecimiento social. En resumen, podemos afirmar que todos somos necesarios en esta sociedad.


Algunos principios: Nuestra sociedad es enormemente compleja, con muchas interrogantes y falta de certezas, pero hay cosas que son fundamentales para tener en cuenta:


Existen recursos suficientes para evitar la pobreza y la exclusión social. La clave está en una distribución de los recursos que sea más justa y solidaria


La igualdad de derechos de todas las personas, también las inmigrantes , está muy por delante de otras consideraciones como el origen nacional, las diferentes creencias religiosas (o no creencias), las tradiciones, la cultura o el color de la piel.


La interculturalidad y la integración nos atañen a todos. Todos y todas tenemos que ir adaptándonos y avanzando hacia valores como las libertades, convivencia, solidaridad, que sirvan como motor del progreso y la cohesión social.

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