El alcalde de Vic se jacta de hacer dudar al Gobierno sobre el padrón

El Mundo, JORDI RIBALAYGUE, 04-02-2010

Vila d’Abadal cree haber generado el debate en España mientras Anglada se queda solo defendiendo el veto a los irregulares Vic


Hoy es el día en que el Ayuntamiento de Vic pensaba estrenar los nuevos criterios de empadronamiento que impedían de facto inscribir a los inmigrantes indocumentados. Amainado el alboroto que suscitó el desafío a la ley, en el pleno municipal de la capital de Osona se pasó ayer al capítulo de conclusiones de una polémica que ni el alcalde, Josep Maria Vila d’Abadal (CiU), ni el líder de Plataforma per Catalunya (PxC), Josep Anglada, dieron por finiquitada.


Reabierto el debate por las dos mociones que la xenófoba PxC presentó sobre el registro de los sin papeles en el padrón, Vila d’Abadal volvió a defender las razones que blandió frente a los argumentos del Gobierno. Buscando aplacar los ataques de Anglada, el alcalde se mostró convencido de que la propuesta fallida que acordó con sus socios de PSC y ERC no ha caído en saco roto: «Vic ha conseguido que Madrid piense en cambiar las leyes de empadronamiento; lo está estudiando, ya veremos que sucederá».


El edil de Unió insistió en que las normas que rigen la inscripción de los extranjeros que no han obtenido el permiso de residencia «se deben modificar». Para Vila d’Abadal, en Vic existe «desorden» en las cifras de foráneos que habitan en realidad en la ciudad. A su vez, alertó de que, con un porcentaje de población inmigrante del 25% como el que se contabiliza en Vic, los mecanismos de acogida corren hacia la «autodestrucción» si no se endurecen los requisitos del censo. En los últimos días, el Ayuntamiento ha borrado del padrón a 83 extranjeros sin el visado en regla que no han renovado el volante tras pasar los dos años que el reglamento establece.


Crecido tras ver a los miembros del Gobierno local enredarse en el terreno en el que desea manejarse, Anglada buscó un cara a cara con Vila d’Abadal sobre la inmigración y se explayó con una ironía deslenguada interpelando al alcalde, a quien invitó a afiliarse como militante de honor de la Plataforma: «Ha querido frenar la subida espectacular de PxC, pero me ha puesto la Alcaldía en bandeja y nos han hecho la mejor campaña para las autonómicas». El dirigente ultra se enseñoreó del informe del secretario municipal que predicaba el veto a los sin papeles y exigió a Vila d’Abadal que se rebele y desoiga a la Abogacía del Estado: «Debería haber hecho un gesto de valentía y, en vez de eso, ha demostrado que todo fue un engaño y una operación de imagen».


A pesar de que la primera propuesta de PxC incluía un reconocimiento a la postura del alcalde de retar al marco legal, Anglada cargó las tintas contra el democristiano, al que acusó de cobarde: «Es conciente de que lo pagará en las próximas municipales. Votaría a favor nuestro, pero quiere estar a bien con todos, con los moros y los cristianos». Todos los partidos aislaron a PxC y rechazaron las mociones de Anglada, al que se le tuvo que llamar al orden en más de una ocasión.

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