la tierra castiga a Haití

Cae en Haití una red de tráfico de niños con destino a Estados Unidos

La Voz de Galicia, Milagros López de Guereño, 01-02-2010

La mayoría de los rescatados tienen familia e incluso han facilitado la dirección de su hogar

Una decena de norteamericanos fueron detenidos cuando trataban de cruzar la frontera con 31 menores

La mayoría de los rescatados tienen familia e incluso han facilitado la dirección de su hogar

La cadena siempre se rompe por la parte más débil. Eso sucede también en Haití. Sus niños sufren con mayor dureza las consecuencias del devastador terremoto del día 12. En el mejor de los casos son carne de cañón para adopciones ilegales, pero otras redes de tráfico humano se sirven asimismo de ellos con fines mucho más perversos. Por ello, Unicef ha pedido la suspensión de los procesos abiertos ante alertas de que menores estuvieran siendo sacados del país sin autorización. Cruzar la frontera es muy fácil: nadie pide pasaportes o papeles.

La sospecha se confirmó ayer. Diez estadounidenses – cinco hombres y otras tantas mujeres – fueron detenidos por la policía al pretender cruzar a la República Dominicana con 31 menores de entre 2 meses y 12 años. Un pastor haitiano y otro norteamericano están implicados en este caso de tráfico de niños.

Los arrestados dijeron pertenecer a la organización caritativa New Life Children’s Refuge (‘Refugio para la Nueva Vida de los Niños’), con base en el estado norteamericano de Idaho, pero son investigados porque no pudieron presentar pruebas documentales sobre el destino de los niños y su altruismo. «Esto es un secuestro, no es una adopción», dijo el ministro de Asuntos Sociales y Trabajo, Yves Christalin.

Los detenidos, que podrían ser extraditados a Estados Unidos, ya se sentaron ayer ante el juez. En los interrogatorios, una de las dirigentes explicó que habían adquirido un terreno en Cabarete, en la República Dominicana, para levantar un orfanato y, como todavía no se ha construido, habían alquilado un hotel cercano que hará las veces de albergue durante el tiempo en el que se construye el inmueble. Pero la explicación no convence porque la mayoría tienen familia, tal y como explicó la dirección del centro al que fueron trasladados después de ser rescatados, y como confirmaron algunos que hasta ofrecieron la dirección de su hogar.

Pero la enorme miseria favorece que padres agobiados por la pobreza extrema dejen a sus retoños en orfanatos y casas cuna con la esperanza de que sobrevivan y tengan un futuro mejor con otras familias. También hay saqueadores que van a los albergues, cogen alimentos y atacan a los más pequeños. Es el reino del caos.

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