CORAZONADAS :
El odio como fórmula
La Voz de Galicia, , 27-01-2010Somos así. No nos llega con querer al nuestro. Tenemos que odiar al del vecino. Somos de extremos. Y así no nos encontramos nunca o nos encontramos mal. Así es imposible construir nada. El fútbol es otro ejemplo. Pero pasa en política. Son muchos los votantes socialistas que disfrutan más del error del rival que del acierto propio. Y al revés. ¿Cuántos miles de populares disfrutaron la victoria de Aznar, porque suponía la ansiada derrota del odiado Felipe? Pues Cristiano y Messi están condenados a lo mismo. La prensa deportiva que se hace en Madrid y Barcelona han dado el espectáculo con el codazo. Sus páginas y páginas han sido un puente aéreo Madrid-Barcelona de discordia, pura dinamita. Objetividad bajo cero. Que si el codazo de Messi fue igual, gritaban desde el Foro. Que si Cristiano le partió la nariz al rival y es reincidente, clamaban desde la Diagonal. Al final, dos partidos de sanción, uno en cada mejilla, que es lo que se merecía. A ver si aprende el portugués, que tiene el ego del tamaño de la enorme ballena blanca que perseguía el capitán Ahab. Otro culebrón más para alimentar la rivalidad entre el superratón culé y el efebo merengue. Somos un país que disfruta con la desgracia ajena, desde Atapuerca. Funcionamos con odio. Nuestra gasolina es el desprecio. Somos miserables que reímos y aplaudimos el resbalón del vecino. Así nos va.
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