SIN PERMISO
Papeles mojados
La Vanguardia, , 26-01-2010M. Dolores García
Los rescoldos de Vic se apagan mientras pespuntea un nuevo frente, el de Ascó. Pero conviene no dejarse llevar por las prisas porque lo de la capital de Osona no es una anécdota. La inmigración es un caramelo electoral que algunos partidos paladean con fruición para escupirlo cuando creen que ya es suficiente.
No se trata de discutir las dificultades de un municipio para afrontar la llegada de un elevado porcentaje de inmigrantes en pocos años. Nadie que no sea un hipócrita redomado puede creer que esos fenómenos no suscitan el rechazo de la población autóctona. Si no fuera así, Vic no tendría como segunda fuerza política a una organización xenófoba. No se trata de discutir de quién es la culpa. Cuando los recursos escasean, la competencia por las prestaciones públicas se agudiza y supura el malestar. Ni a la Generalitat o al Gobierno central les ha interesado la financiación local, enfrascados durante años en su propio tira y afloja, en el que la asignación de los recursos era la otra cara de la lucha por el reparto del poder. También muchos ayuntamientos llenaron sus arcas gracias al boom inmobiliario yno siempre administraron con la vista puesta en un futuro complicado.
Lo obsceno es que a todo ello dedicaron muchas horas los partidos que firmaron el 19 de diciembre el Pacto Nacional por la Inmigración, caído ya en el olvido. En su página 51 señala que “la inscripción al padrón municipal aporta una de las principales vías para ayudar a la integración en la sociedad catalana de todas las personas recién llegadas…” porque “se garantiza la atención sanitaria” y porque “sirve para reflejar con rigor la realidad demográfica del municipio, herramienta de gran trascendencia para la planificación”. Y de forma visionaria, añade: “En ocasiones los criterios a que se han atenido los ayuntamientos no responden a una visión unificada (…), se constatan prácticas en algunos municipios que rozan la discrecionalidad”. El texto (puede consultarse en www. lavanguardia. es/ documentos) fue suscrito por los tres partidos que gobiernan en Vic: CiU, PSC y ERC. Los primeros han defendido a su alcalde a costa de desdecirse de lo firmado. Los segundos han criticado a CiU como si ellos no gobernaran en Vic. Sólo el PP no lo firmó y no en vano repite el latiguillo de que aquí no cabemos todos, como si esto fuera el aforo de un teatro. ¿Para qué firmó CiU el pacto? Tan buenista es sumarse a la foto porque queda mal no hacerlo como abonar el “papeles para todos” o criticar al alcalde porque elige cuidar más a los que le votan.
Instituciones, partidos, entidades… hasta 1.700 personas consultadas dedicaron tiempo a un pacto que en su página 67 plantea una medida que no cuesta ni un euro: “Firmar un compromiso para la no utilización instrumental del hecho migratorio en los periodos electorales por parte de los partidos”. Papel mojado.
mdgarcia@ lavanguardia. es(Puede haber caducado)