La demanda que se genera de material va creciendo de la mano

Bibliotecas y algunos libreros van dotando de publicaciones en euskera a esta población "híbrida"

Deia, 25-01-2010

bilbao. En la biblioteca de San Francisco siempre han tenido claro que la populosa población inmigrante de Bilbao La Vieja precisaba una respuesta cultural. Por ello, el bibliotecario e historiador Mikel Begoña fue uno de los pioneros en la captación de fondos interculturales y, al alimón con David Maroto, de la librería Litterae Mundi, viene organizando jornadas y actividades que incluso el Gobierno vasco ha adaptado a su joven campaña Liburutegiak topaleku. Así, por ejemplo, a Mikel se le ocurrió que personas de diferentes países pudieran disertar sobre los encantos de esos lugares. De ahí nació, hace tres años, Munduko paisaiak, un encuentro anual en el que palestinos, caucasianos, etc. narran las características de sus países de origen.

Son muchos años ya lidiando con la creciente interculturalidad. Igualmente, Litterae Mundi nació como respuesta a la demanda de libros africanos, asiáticos, suramericanos… de muy diversa índole. En el caso de publicaciones en euskera para inmigrantes, recibe algún encargo de AISA – que cuenta con material propio – , por ejemplo para Durango. “Notamos cierta predisposición de los extranjeros hacia el euskera. Ha sido sorprendente”, resalta David, asombrado ante los cambios socio – culturales que ven desfilar sus ojos: “La mezcla, la diversidad, es el signo de esta época”. Con todo, “falta más material en euskera para tratar estos temas de interculturalidad”, interpreta.

Los datos hablan: en la Biblioteca de San Francisco nada menos que el 40% de sus socios son inmigrantes (1.622, frente a los 1.864 del Estado). El crecimiento anual sería de un 5%, y en euskera las solicitudes son más numerosas para niños que para adultos. Han detectado 14 nuevos socios nepalíes en el último año.

En la Biblioteca de Ermua, otra de las pioneras en materia intercultural, niños de diferentes pigmentaciones juegan en talleres de henna y asisten a cuentacuentos en euskera.

Entre los ponentes de Munduko Paisaiak, encontramos a uno muy especial: el georgiano Iraklis Akhwlediani, quien actualmente está estudiando en 7º curso de Habe, y que cuando estaba en 4º de Bilbo Zaharra impartió la charla Svaneti: legendazko herrialdea en la Biblioteca bilbaina. Iraklis llegó a Bilbao en 2005, con sus estudios de Diplomacia y Relaciones Internacionales, y le gusta bucear en los conocimientos antropológicos, etnográficos, la simbología… Por ello, “quería saber euskera, porque me gustan sus sonidos y compararlo con otras lenguas caucásicas. No me gusta el vizcaino, ni el batua, prefiero el de Iparralde, donde pronuncian más los sonidos”, expuso a DEIA. Su conferencia fue de más de dos horas y habló de la patria de sus ancestros, pero también ha realizado trabajos con el filólogo Iñaki Gaminde sobre otros idiomas, para niños.

Isabel Octavio, de la Alhóndiga bilbaina, tiene registrados 110 lenguas y dialectos diferentes sólo en la capital vizcaina, razón por la que buena parte de sus nuevos fondos se están destinando a proveer a una población que cada vez tiene más peso específico en la ciudad. Aun así, los libreros vascos admiten que todavía no están bien dotados de cara a afrontar una demanda que resulta a veces sorprendente y, en general, enriquecedora.

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