John Carlin periodista y escritor, autor de «El factor humano
«Nelson Mandela está 500 años por delante de los políticos de hoy»
El último largometraje de Clint Eastwood, «Invictus», se ha basado en el libro de John Carlin, «El factor Humano», que tiene como protagonista a Mandela
La Voz de Galicia, , 21-01-2010Tienen mucha prisa y poco sueldo, se acuestan tarde y viven instalados en el caos, pero los reporteros tienen sus privilegios. Entre otros, asistir a los regalos que de vez en cuando hace la realidad a los que la observan. John Carlin (Londres, 1956) recibió el suyo cuando asistió a la liberación de Nelson Mandela y al proceso del fin del Apartheid. Fue testigo del milagro sudafricano que cuajó curiosamente en el escenario verde de un campo de rugby, cuando el recién elegido presidente se caló la camiseta de la selección nacional y lució en el pecho el que era, hasta entonces, símbolo de la represión blanca. En 1995, le aclamaba Ellis Park.
Madiba
y el capitán del equipo François Piennar consiguieron que el rugby dejase de ser cosa exclusivamente de blancos y que fuera el germen de una reconciliación que hoy en día muy pocos se explican. Carlin tenía su historia y la supo escribir en El factor humano (Seix-Barral), la novela que llega mañana a los cines con Invictus de la mano de Morgan Freeman y Matt Damon bajo la dirección de Clint Eastwood.
-¿Cree usted en Dios?
-No.
-¿Cómo explica entonces la serie de casualidades que hicieron posible esta película?
-(Ríe). A veces se dan casualidades para bien y para mal. Fíjese en Haití. Pero esta película tenía un destino y era que tenía que hacer. También Mandela es un hombre de destino: entra en la cárcel con cadena perpetua y desde el primer día se prepara para liberar a su pueblo. En algún lugar de su ser estaba llamado a ser el libertador.
-Los autores de los libros en los que se basan las películas suelen ser ninguneados. Usted eligió al protagonista.
-No lo elegí yo. Morgan Freeman llevaba años queriendo hacer de Mandela y sucedió una feliz convergencia de intereses. Nos encontramos en junio del 2006 un día en un pueblo de Misisipi por absoluta casualidad, yo quería hacer un libro con una historia de Mandela y él llevaba años buscando una historia. Este fue su momento ¡Eureka! .
-Uno no se encuentra con Morgan Freeman por la calle.
-Y si se lo encuentra, no habla tres horas con él. Teníamos un conocido en común. Ni se me ocurrió, pero de repente estábamos sentados y se lo propuse. Él quería ser Mandela hace mucho. Conoció al presidente diez años antes. Le había dicho que quería que Freeman hiciera de él. Igual era una broma, pero se lo tomó en serio y desde entonces tenía el gusanito dentro. Es posible que si no nos hubiéramos encontrado se hubiera hecho. Freeman es el impulsor de esto. Hicieron el guión, le gustó y llamó a Eastwood, que no tenía ni idea de la historia. Le gustó.
-¿El gesto de involucrarse en el rugby fue una heroicidad moral de Mandela o un gesto práctico?
-Las dos cosas. Lo fantástico de Mandela es que puede ser un héroe moral, una persona generosa e íntegra y al mismo tiempo un político pragmático, calculador y eficaz. Esa convergencia entre una excelente persona y un excelente político es algo que queremos ver todos en nuestros dirigentes y Mandela lo logró de la manera más clara de la historia. Es un ejemplo que servirá durante siglos.
-¿Cuál es la moraleja de esta historia?
-Mandela apela a lo que une en lugar a lo que divide. Más allá de las banderitas, intenta sacar lo mejor que la gente. Así contribuye a hacer un mundo menos malo.
-Eso no está de moda ahora.
-No ha estado de moda nunca. Mandela está 500 años por delante de los políticos de hoy.
-¿Es poner la otra mejilla?
-Le puedes dar una interpretación totalmente cristiana a este fenómeno. Tengo amigos que lo ven como un ejemplo de Jesucristo en la política. Pero no es la bondad porque sí, sino que tiene pragmatismo político. Cristo fue un político y también se puede ver a Mandela como un santo secular.
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