Los menores fugados del centro de Molinuevo vuelven de forma voluntaria

los jóvenes se escaparon el martes al ser sancionados por no ir a una clase

A su regreso, les asignaron diversas tareas de limpieza que, esta vez, sí acataron

Deia, 10-01-2010

Gasteiz. Los menores extranjeros no acompañados que se habían fugado del centro Molinuevo de la Diputación alavesa regresaron durante la noche del viernes a las instalaciones por su propio pie, según informaron ayer fuentes de la institución foral.

El grupo, compuesto por unos veinte menores, ha permanecido en paradero desconocido desde el martes 5 de enero, cuando abandonó voluntariamente el centro de acogida “por no estar de acuerdo con la sanción impuesta de hacer labores de limpieza tras cometer una infracción”.

La Diputación alavesa interpuso sendas denuncias por “fuga y desaparición” ante el Juzgado de Instrucción de Guardia de Gasteiz y ante la Ertzaintza y, finalmente, el viernes hacia las 21.00 horas, los menores regresaron al centro, donde pasaron la noche “tranquilos”.

Las mismas fuentes explicaron que los menores llegaron al centro del que se habían fugado por su propio pie y en buen estado de salud. Ayer por la mañana se les aplicó el reglamento interno establecido para estos casos, consistente en llevar a cabo diversas tareas de limpieza en el centro, que los menores desarrollaron “con normalidad”.

La diputada de Servicios Sociales, Covadonga Solaguren, tiene prevista una próxima comparecencia ante las Juntas Generales para dar explicaciones sobre este asunto. Fue precisamente Solaguren la encargada de informar sobre este asunto en la jornada del jueves.

La diputada, en declaraciones a este periódico, confirmó que los menores “no asistieron a las clases de alfabetización y amenazaron con agredir a un responsable” cuando se les comunicó que, por ese motivo, iban a recibir el castigo.

Según SOS Racismo, tras el enfrentamiento, los chavales decidieron pernoctar en la estación de autobuses y al día siguiente ir a comer al comedor de Desamparadas. La ONG denunció el viernes que este episodio se ha debido a la negativa foral a facilitarles el informe de custodia que les permitiría tramitar sus papeles de residencia.

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