Los menores extranjeros fugados vuelven al centro foral

El Correo, EL CORREO, 10-01-2010

Menos de una semana. Ése es el tiempo que han tardado los 24 menores de origen guineano fugados el pasado martes del centro Bideberri, dependiente de la Diputación alavesa, en regresar a las instalaciones. Y lo hicieron en la noche del viernes, en pleno temporal, «por su propio pie y en buen estado de salud», explicaron fuentes forales.

La huida estuvo, al parecer, motivada por la sanción impuesta a tres de los chavales no acompañados que residen en el complejo debido a que el lunes, primero, faltaron a clases de alfabetización y, después, intentaron agredir a uno de los monitores. No aceptaron entonces el castigo – que está regulado por el Gobierno vasco y suele consistir en adecentar los baños o disfrutar de menos horas de salida – y ahora, a su vuelta, han tenido que cumplir las obligaciones que el reglamento interno recoge para un caso de este tipo: llevar a cabo tareas de limpieza en el complejo. Su cumplimiento se está desarrollando «con normalidad», afirmaron desde la Diputación alavesa.

Escapada voluntaria

Pese a que en el altercado sólo se vieron implicados tres menores extranjeros, los protagonistas de la fuga – que se produjo una jornada después de la discusión, el martes – fueron más de una veintena. Uno de ellos fue localizado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía y devuelto de inmediato al centro aunque más tarde volvió a escaparse, mientras que otro regresó por propia iniciativa y decidió acatar la sanción. Horas más tarde, se sumaron sus compañeros, pero llegaron con una petición: no tener que enfrentarse a ningún castigo al atravesar la puerta del centro. Y en vista de que los encargados de Bideberri no aceptaban sus condiciones, decidieron marcharse de nuevo. «De forma voluntaria», recalcó la diputada de Política Social y Servicios Sociales en Álava, Covadonga Solaguren, en su momento.

Ese mismo día, los responsables del centro de menores presentó una «predenuncia» y, después de que pasaran las obligadas 24 horas que establece el protocolo de actuación, la correspondiente denuncia ante la Ertzaintza y el escrito ante el juzgado de guardia de Vitoria.

«Están tranquilos»

La escapada de los menores, sin embargo, se alargó unas pocas jornadas más. El grupo se presentó en la entrada de Bideberri, como se conoce el nuevo complejo de Molinuevo abierto en mayo, sobre las nueve de la noche del pasado viernes. Estaban en buen estado de salud a pesar de las intensas nevadas caídas a lo largo de ese día en la capital alavesa. Las primeras horas parece que las han pasado «tranquilos» con el resto de residentes, apuntan desde la institución foral.

Los encargados del centro alavés, que se abrió el pasado mes de mayo, les aplicaron ayer por la mañana el reglamento interno existente para este tipo de casos. Los chavales llevan a cabo «con normalidad» tareas de limpieza en las instalaciones.

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