EE UU abre por fin sus puertas a los enfermos de sida
El Correo, , 05-01-2010Casi veintitrés largos años ha durado el veto de Estados Unidos a los enfermos de sida. Desde 1987, las personas afectadas por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) tenían prohibida la entrada libre en el país. Como mínimo, los seropositivos necesitaban una autorización especial del Departamento de Sanidad para acceder a Norteamérica. La infección por VIH no figura en la lista de enfermedades que se deben comunicar a la hora de solicitar un visado y ya no será objeto de pruebas médicas antes de viajar a EE UU.
La medida, impulsada por Obama, entró en vigor ayer, según anunció el departamento de Estado en su página por Internet. En octubre pasado, al informar de que se iba a levantar la prohibición, el presidente norteamericano dijo que la decisión de impedir la entrada de enfermos de sida en el país «se basó en el miedo más que en los hechos». Y es que el veto se impuso, a finales de los años ochenta, en medio de un pánico global a la enfermedad. Superado el temor, Obama considera que si su país quiere «ser un líder global en la lucha contra el virus de inmunodeficiencia humana tenemos que actuar como tal».
De hecho, el levantamiento del veto permitirá organizar en Washington una cumbre mundial bienal sobre el sida que se inaugurará en 2012. Hasta ahora, la primera potencia mundial no había podido celebrar congresos de importancia sobre la enfermedad en su territorio a lo largo de las dos últimas décadas.
El fin de la prohibición ha tenido un efecto inmediato. Un pasajero seropositivo – Clemens Ruland – llegó a Nueva York procedente de Holanda acompañado de su pareja, Hugo Bausch, quien no padece sida, con el fin de visitar a viejos amigos y disfrutar de la Gran Manzana durante una semana. En el aeropuerto JFK fueron recibidos por colectivos de homosexuales. «Celebramos que Estados Unidos se haya unido a la lista de países que tratan el VIH como un virus y no como una plaga», dijo Victoria Neilson, directora de Immigration Equality, organización que les dio la bienvenida.
Pendiente en 57 países
Ruland, de 45 años, contrajo el virus en Nueva York y fue diagnosticado seropositivo en 1997. Hace unos meses, ganó el concurso de poemas organizado por un colectivo antisida en el que se sorteaban dos billetes gratis para viajar a Norteamérica. «Soy libre, libre para viajar, para abrazar, compartir, amar (…) Regreso a ti, EE UU, vivo y orgulloso. Aquí vuelvo. Vuelvo como soy, VIH positivo», escribió.
Además de EE UU, Corea del Sur y la República Checa acaban de levantar las restricciones de viaje para personas portadoras del VIH. Los responsables del Programa de Naciones Unidas contra el Sida (ONUSIDA) se congratularon por ello, al tiempo que recordaron que todavía 57 países y territorios mantienen alguna forma de discriminación a la entrada, estancia y residencia de personas por el hecho específico de padecer sida.
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