La «manta» quema a los comerciantes

ABC, 04-01-2010

POR T. G. RIVAS/ C. HIDALGO

FOTO JAIME GARCÍA

MADRID. Los «manteros», procedentes en su mayoría del África occidental, vuelven al centro por Navidad, y no precisamente con el beneplácito de los comerciantes a los que, de un modo u otro, afectan. «Es desastroso. No es normal que estemos pagando nuestros impuestos como autónomos y ellos se lo lleven íntegro. Entiendo que tengan que comer y vivir, pero que se dediquen a otra cosa». Es la opinión de una de las comerciantes de un establecimiento de marroquinería de la calle del Maestro Victoria, junto a Preciados. Los bolsos, las carteras, los cinturones y los perfumes imitados son los productos ilegales que más ofertan los «manteros».

«Yo tengo algunos ejemplares sintéticos, como ellos, y mercancía de firmas auténticas. Quieras que no, mucha gente opta por comprárselos a los «manteros» para ahorrarse un dinero. En ese sentido me afecta», matiza esta trabajadora.

La música y las películas, aún presentes, han quedado relegadas a un segundo plano. «Al cine y a la música ya no les perjudican los «top manta»». Hace seis años, sí, pero ahora el principal problema es internet», opina un trabajador de un gran centro comercial especializado en imagen y sonido de la zona.

Diez robos en tres años

Los perfumes, de los que los vendedores ilegales aseguran su autenticidad, también se despachan en la manta. «Lo que más nos afecta es la mala imagen que nos da. Si ellos venden productos falsos, el cliente también puede pensar que nuestros perfumes son burdas imitaciones», considera Juan Padilla, el dueño de cinco perfumerías instaladas en la zona centro.

Estos negocios familiares, con más de 80 años de antigüedad, han sufrido en los últimos tres años diez robos. El establecimiento con el que más se han cebado, es el ubicado en la calle Princesa. «Por suerte se les ha cogido, pero ya se sabe dónde va a parar la mercancía…», manifiesta Padilla, para quien la solución pasa por «implantar mayor presencia policial. Es la única forma de que no aparezcan».

En Centro, 60 manteros

Fuentes policiales informan de que hay entre 50 y 60 manteros operando en la actualidad en el distrito Centro. La calle de Preciados, el Carmen, Carretas y la Carrera de San Jerónimo son sus puntos de venta habituales, sobre todo las dos primeras. Incrementan su presencia a partir de las 15.30. «Aprovechan las horas en las que hay menos Policía», dice un tendero. Su día preferido: el sábado.

Pero su quehacer diario lo pasan a la carrera evitando que la Policía se incaute su producto. «Es muy complicado trabajar así. Apenas sacamos dinero. Algunos no ganamos nada, otros podemos obtener 30 euros», expresa un «mantero» mientras se zafa de la autoridad policial.

Bajo el punto de vista de los comerciantes, los ingresos de estos vendedores ambulantes ilegales ascienden a cantidades superiores de las indicadas. «Con que vendan cuatro bolsos a 15 euros en un día, ya lo exceden», dice una trabajadora de una tienda de complementos de El Carmen.

Para alquiler y comida

«Lo que gano me da para pagar mi alquiler y comer. Nada más, pero doy gracias a Dios», expresa un senegalés que lleva en España tres años; todos, dedicado a este «negocio».

José, encargado de una una perfumería de Sol, sostiene que no les hacen mucha competencia. «Todo lo que venden son productos falsos. Los perfumes robados los llevan a mercadillos no aquí», asegura. «El otro día vino una señora que había adquirido Chanel número 5 a los «manteros». Nos la enseñó para que le dijéramos si era falsa.Siempre se nota en algo, por muy conseguidos que parezcan los envases. En este caso, el tapón era de plástico y la auténtica es de cristal», apunta su compañero.

Los comerciantes perjudicados se consuelan con la idea de que la escasa o nula calidad de los productos «top manta» no haga caer a los consumidores dos veces sobre la misma piedra.

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