Mari carmen jiménez "Todavía pocas gitanas acaban Secundaria, pero esto irá a más"

Deia, 03-01-2010

bilbao. Se alegra por la sentencia porque cree que esto es algo nuevecito en el mundo payo, ya que la falta de papeles nunca fue entre los gitanos motivo de discriminación en un matrimonio. “Ahora hay muchos que se casan por el rito evangélico y firman papeles, pero antes no había papel alguno y el matrimonio era firme entre nosotros”.

También ella ve un cierto retraso generacional en la edad del matrimonio, pero no es algo homogéneo, depende de la estructura de la familia, de si están estudiando, y quieren seguir haciéndolo. “Es verdad que aún hay pocas que terminan Secundaria y sólo una que haya accedido a la Universidad, pero esto irá a más y modificará los hábitos de casamientos”, dice con conocimiento de causa. Ella misma ha estudiado y está casada con un vasco y tiene dos hijos euskaldunes.

Frente a quienes defienden a ultranza que el maltrato no existe entre los gitanos, ella no se pone la venda en los ojos. “Existen maridos que maltratan a sus mujeres igual que en la comunidad paya. Y la mujer maltratada tiene dos rutas de escape. O bien reclamar la ley gitana que protege a la mujer en este caso y por donde puede llegar a separarse, o bien recurrir a la ley paya con toda su vía judicial”.

Mari Carmen toca un tema espinoso como es la relación no ya con la comunidad paya, sino con la población inmigrantes que está llegando. “La posición de los gitanos con respecto a los payos ha cambiado en los últimos veinte años y a mejor. En general nos sentimos tan vascos como los demás y no es de nuestro agrado que se nos empaquete en el mismo grupo de Bienestar Social que a los inmigrantes”.

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