Roban el arco con la leyenda "Arbeit macht frei" de la entrada de Auschwitz

Responsables del ex campo de concentración nazi han puesto ya una réplica - La leyenda, "el trabajo os hace libres" era un símbolo de la crueldad y el cinismo nazi - Los ladrones tuvieron que desmontar el arco de hierro forjado en 20 minutos y se cree que fue un grupo organizado - "Alemania, consciente de su responsabilidad histórica apoya la conservación de Auschwitz como museo"

Diario de Navarra, P. SOTO. . COLPISA. VARSOVIA. ., 19-12-2009

Unos desconocidos robaron la sniestra placa metálica con el lema “Arbeit macht frei” (El trabajo os hace libres) que figura en la puerta de entrada del antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz – Birkenau, situado a unos 70 kilómetros de Cracovia, en el sur de Polonia. Es la primera vez que un robo de esta naturaleza ocurre en dicho lugar.

En este campo de concentración construido durante la Segunda Guerra Mundial, que se ha convertido en un símbolo del horror del nazismo, fueron asesinados un millón y medio de seres humanos, la mayoría judíos de diversos países europeos, pero también gitanos, homosexuales, comunistas, personas antinazis , presos soviéticos e intelectuales polacos.

Auschwitz – Birkenau fue el mayor centro de exterminio construido por el III Reich fuera de sus fronteras, y estuvo en funcionamiento desde mayo de 1940 a enero de 1945. Fueron los empleados del museo que actualmente existe en el recinto del antiguo campo de exterminio nazi los que alertaron del robo a la Policía polaca.

Durante la noche, el museo está vigilado por cuatro trabajadores.

El portavoz del museo, Jaroslaw Mensfeld, declaró que “la inscripción fue robada muy temprano por la mañana”, y calificó el hecho de "profanación de un lugar donde más de un millón de judíos encontraron la muerte.

Por otra parte, la operación tuvo que haber sido hecha por varias personas puesto que esta inscripción, que es de hierro forjado, pesa mucho y no es fácil de desmontar ni de transportar. Responsables del museo en que se ha convertido el antiguo campo de concentración explicaron que hay en el turno de noche cuatro guardias que vigilan las entradas de Auschwitz – Bickernau y el tiempo en que la puerta de la señal robada queda sin guardia in situ es 20 minutos, así que los ladrones tuvieron que hacer toda la operación de subir a los postes, desarmar el arco y llevárselo en ese tiempo.

Según fuentes de la investigación, aunque en el recinto del campo de concentración hay cámaras de vigilancia por todas partes, éstas no pudieron grabar el robo. De todos modos, los investigadores están visionando todas las cintas por si pudieran encontrar alguna pista. Una portavoz de la Policía de la ciudad de Auschwitz (Oswiecim, en polaco), Malgorzata Jurecka, informó a la radio pública “Trójka” que “un perro policía fue soltado por el campo, para que siguiera la pista de los ladrones, pero desgraciadamente no hubo suerte”. La Policía polaca cree que los responsables del robo podrían ser unos gamberros o delincuentes profesionales, pero no descarta la autoría de un grupo neonazi.

Neonazis sospechosos

En Polonia, donde la barbarie del III Reich se manifestó con toda su crudeza, existen diversos grupos de ideología nazi que defienden la figura de Adolf Hiltler y sus enseñanzas políticas e ideológicas, así como pequeños colectivos cercanos al fascismo y a diversas corrientes de la extrema derecha nacionalista y antisemita. Hasta hace poco, dirigió la televisión pública polaca Piotr Farfal, un antiguo skinhead de ideología nazi. Según fuentes de la organización antifascista Nigdy Wiecej (Nunca Más), “los grupúsculos nazis y de extrema derecha no cuentan con muchos militantes, pero son activos y muy violentos y representan un verdadero peligro para Polonia”. El Instituto israelí de las Víctimas del Holocausto expresó su indignación por el robo y algunos ex prisioneros del campo de concentración consideraron que sus autores “son gente que quiere volver a la Europa de hace 70 años, a los tiempos sombríos de muerte y destrucción”.

En otro orden de cosas, Alemania comunicó esta semana su disposición a conceder una ayuda de 60 millones de euros destinada al fondo común para el mantenimiento del museo del campo de concentración.

La decisión de Berlín responde a un llamamiento internacional que hizo el Gobierno polaco de Donald Tusk hace varios meses para recaudar fondos que permitan salvar de la ruina al museo.

Según el Ejecutivo de Tusk, sus instalaciones están en muy malas condiciones y no hay fondos suficientes para mantenerlas en buen estado.

El museo está financiado desde su fundación, en 1947, por el Ministerio de Cultura polaco.

En 2008, sólo dispuso de un presupuesto inferior a los siete millones de euros, sufragado en gran parte por el Gobierno polaco. “Este dinero sólo nos da para hacer algunas chapuzas y pagar los sueldos”, aseguran los responsables del campo, que fue nombrado Patrimonio de la Humanidad en 1979.

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