Cada vez más vascos creen que el aumento de la inmigración trae inseguridad a Euskadi

Aumenta

en nueve puntos este temor, aunque su actitud es de ambivalencia

Según un estudio de Ikuspegi, seis de cada diez es partidario de expulsar a las personas extranjeras que delincan

Diario de noticias de Gipuzkoa, 16-12-2009

donostia. La población vasca tiene una actitud “ambivalente” ante el creciente fenómeno de la inmigración, a pesar de haber crecido, en nueve puntos, el porcentaje de personas que considera que la llegada de extranjeros afectará de forma bastante negativa a nuestra seguridad y también al bienestar.

Así se desprende del barómetro Percepciones y actitudes hacia la inmigración extranjera del Observatorio vasco de Inmigración (Ikuspegi), que fue presentado ayer por el director de Inmigración del Gobierno Vasco, Miguel Ángel González, el vicerrector de la UPV, Miguel Ángel Gutiérrez, y los sociólogos Xabier Aierdi y José Antonio Oleaga.

El estudio, realizado a través de 1.200 encuestas en 29 municipios vascos, revela que más de la mitad de la población (el 57%) cree que la llegada de más inmigrantes puede afectar negativamente en su seguridad personal o familiar, frente al 48% que tenía esta percepción en 2008. Por ello, la sociedad vasca (60,5%) es partidaria de expulsar a las personas que cometan cualquier delito.

El 41,2% de la población cree que la inmigración hará que se cobren sueldos más bajos y que será más difícil encontrar trabajo o vivienda. “Parece que en el último año la postura de la población vasca se ha endurecido, es algo más crítica y algo más restrictiva con la población extranjera”, señalaron los responsables de la investigación.

Creen que este empeoramiento se debe a la situación de crisis ya que la mayoría de los vascos es consciente de que “está atizando con mayor fuerza” a este colectivo. Así, en el mes de octubre el paro entre la población extranjera aumentó un 6%, frente al 1% de la población autóctona, y representa ya al 11,4% de los desempleados totales.

La población vasca no cree, en cambio, que quedarse en paro pueda ser motivo para expulsar a las personas extranjeras y más de la mitad (56%) sigue vinculando su admisión a un contrato de trabajo.

Los responsables del estudio reconocieron que la población se encontraría “más tranquila” si todo el mundo trabajara, ya que en caso contrario se tiende a pensar que “viven del cuento o de la delincuencia”. A su juicio , si se diera un fuerte deterioro del mercado laboral podría afectar negativamente a la percepción de la sociedad hacia la población extranjera, aunque creen que lo peor ya ha pasado y, por tanto, no prevén un cambio.

El estudio destaca que la población vasca está dividida entre los partidarios de restringir los servicios a la población inmigrante regularizada y quienes quieren extenderlos a toda ella. Pero un 23,1% se niega a que tengan acceso gratuito a clases de su lengua materna.

ley de extranjería Sobre la Ley de Extranjería, el director de Inmigración, Miguel Ángel González, destacó que el texto definitivo ha incorporado enmiendas, por lo que ha sido “notablemente mejorado”.

A su juicio, supone también un avance para la integración e invita a las comunidades autónomas a implicarse más: “Se trata de una ley que busca garantizar los derechos de las personas regularizadas, mientras que para las que no lo están establece medidas más estrictas”.

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