Los extranjeros rozan el 7% de la población en la comarca de Leitzaldea
Los servicios sociales advierten de que la cifra podría variar por la crisis económica
La Mancomunidad de Leitza, Areso, Arano y Goizueta trabaja desde hace años por la integración de estos colectivos
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alternativa y rememorando la independencia de Navarra y
los niños disfrutaron de Bob Esponja en el Labrit
Leitza. El número de emigrantes que llega a la Mancomunidad de Leitzaldea en busca de un futuro más prometedor ha crecido considerablemente en la última década. Tal y como se desprende de las últimas estadísticas, la cifra del 2,4% de la población total que suponían los extranjeros en el año 2000, se ha pasado al 6,9% actual. Este dato, sin embargo, podría verse modificado como consecuencia de la crisis económica.
A falta de estadísticas oficiales que lo corroboren, la responsable del Programa de Incorporación Social de la Mancomunidad, Maite Perurena, informa de que algunas familias extranjeras que residían en la comarca han optado por marcharse a sus países de origen o a ciudades más grandes como Madrid con la esperanza de encontrar un empleo.
Habrá que esperar dos años para conocer los efectos exactos de la crisis, ya que como explica Perurena, los empadronamientos suelen renovarse cada 24 meses y será entonces cuando se podrán conocer los movimientos reales de estas personas. Aun así, ya se sabe que hoy por hoy tres familias de Rumanía y Argelia han abandonado la comarca. En cualquier caso, la mayoría de los emigrantes continúa apostando por quedarse en sus residencias de Leitza, Areso, Arano y Goizueta y para garantizar su integración trabaja el equipo que lidera Maite Perurena.
Distribución Los últimos datos indican que en 2008 había 209 emigrantes en la comarca. La mayoría, 179, residen en Leitza; seguido de Goizueta, con 21 extranjeros. Areso y Arano, con 280 y 60 habitantes, respectivamente, sólo cuentan con dos foráneos censados.
En cuanto a su procedencia, se puede afirmar que mayoría son originarios de Ecuador, Portugal y Rumanía, aunque también son reseñables los colectivos africanos, principalmente de Marruecos y Argelia.
Una de las particularidades que han descubierto las trabajadoras de Servicios Sociales es que los países de todos estos colectivos que han optado por afincarse en la comarca tienen muchas similitudes con Leitzaldea. “Todos vienen del norte de sus países, unas zonas rurales en donde en muchos casos se habla un idioma propio y la gente está muy arraigada a la familia”, explica Perurena.
En la elección de elegir como destino Leitzaldea existen dos factores. Por un lado está la cercanía geográfica y por otro, la cercanía cultural. Como señala Perurena, “algunos porque saben castellano y otros porque saben que aquí tenemos una cultura y un idioma diferente como el suyo”.
evolución Mucho a cambiado la situación desde 2000, cuando los primeros emigrantes llegaron en Leitza. “Las primeras fueron unas mujeres quichua en situación vulnerable que llamaban la atención por vestir sus típicas vestimentas, no llevar ningún tipo de calzado y llevar a sus hijos en la espalda”, señala la leitzarra.
Tanto los vecinos como la parroquia fueron conscientes de la desprotección de este colectivo y comenzaron a prestarles ayuda ofreciéndoles comida y ropa. Esta acogida, unida a las ventajas que ofrecen los pueblos de la mancomunidad a los foráneos, motivó la llegada de más emigrantes, que ya alcanzan el 7% de la población total. Este incremento se percibió, sobre todo, entre los años 2007 y 2008, cuando el número de emigrantes pasó de 160 a 209 personas.
atractivos Desde los Servicios Sociales explican que existen varias razones por las que los emigrantes deciden quedarse en la comarca. Además de la cercanía geográfica o cultural, se encuentran las facilidades que ofrecen estos municipios a la hora de regularizar la situación de los extranjeros, ya que no suelen producirse mayores complicaciones a la hora de tramitar los empadronamientos.
Y no hay que olvidar otro aspecto clave: el empleo. Tal y como explica Perurena, estos emigrantes trabajan en sectores muy determinados como son la construcción, la hostelería, el monte, la venta ambulante y el cuidado de niños y ancianos, unas actividades que se desarrollan en la comarca.
Los Servicios Sociales también quieren convertirse en un aliciente más, en un servicio, una ayuda que haga a la comarca mas atractiva para los foráneos. Dirigidos a ellos, se ha elaborado un Programa de Incorporación Social que se encarga de acoger a los emigrantes, atender a la infancia y a la juventud, prestarles servicios sociales, fomentar su participación y sensibilizar a los autóctonos.
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