El 'paraíso' bien vale un naufragio
La Verdad, , 14-12-2009Un agente de la Guardia Civil, protegido con una mascarilla, ayer en la llegada al puerto de Cartagena de un grupo de inmigrantes protegidos del frío con mantas. :: ANTONIO GIL / AGM
«Tienen que estar muy desesperados en su país para echarse a la mar así. Y menos con este temporal y casi en invierno. No creo que nadie sea tan temerario como para meterse con una docena de personas en una barca donde sólo caben cuatro y lanzarse a la aventura. O no saben que les esperan olas de hasta dos metros, mar de fondo y rachas de viento muy fuertes, o lo intuyen pero tiran hacia adelante sin pensar en que pueden naufragar». A pesar de que, por profesionalidad o por rutina, está casi ya inmunizado del terrible drama de las pateras, uno de los integrantes del dispositivo de atención a inmigrantes no podía ocultar ayer en el puerto de Cartagena su extrañeza ante la oleada de ‘espaldas mojadas’ argelinos en pleno diciembre y con la amenaza de un temporal de frío siberiano encima.
Desde el jueves hasta ayer, sesenta y dos extranjeros que intentaban llegar a la costa murciana en cinco pateras fueron avistados por la Guardia Civil o desde buques mercantes y, posteriormente, trasladados a la ciudad por Salvamento Marítimo (Sasemar).
Con el mar ‘picándose’ cada vez más (a partir de la tarde, los vientos alcanzaron fuerza 4 a 6), ayer llegaron los últimos doce inmigrantes, dos de ellos mujeres. Todos estaban bien de salud.
Las fuerzas de emergencia temían que más personas vayan a la deriva en barcas de menos de cuatro metros entre África y España. Desde el sábado por la tarde las autoridades argelinas y españolas buscaban otra patera desde la que supuestamente un tripulante pidió auxilio con un teléfono móvil.
Atendido en el hospital
La historia de la odisea de los africanos en busca de la prosperidad, de su particular paraíso alejado de la miseria, no sólo ha incluido en estos cuatro días a hombres jóvenes. También hay cuatro mujeres y cinco menores (tres el jueves y dos anteayer). Uno tuvo que ser trasladado al Hospital Santa María del Rosell por un problema leve en una muñeca, según el 112.
De los menores, de 16 ó 17 años según los casos, se ha hecho cargo la Comunidad Autónoma. El director general de Inmigración, Leopoldo Navarro, explicó que «una vez que la prueba forense para saber si son menores (el margen de error es de dos años) da positivo, la tutela corresponde a la Comunidad y pasan a un centro de menores».
Posteriormente, «se procederá a la identificación y localización de la familia en el país de origen o en España, porque no es raro que tengan parientes en territorio español», señaló Navarro.
Les darán clases o empleo
Si no es posible el contacto, se iniciarán los trámites para repatriarlos. El proceso puede durar de cinco meses a dos años. Los chavales «son escolarizados o se les busca un itinerario de inserción laboral», dijo.
En el operativo de rescate, atención y detención participaron Salvamento Marítimo, con el buque ‘Salvamar Mimosa’; la Guardia Civil, con el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (el radar SIVE) y la patrullera ‘Cervera’; voluntarios de Cruz Roja; y agentes de la Policía Nacional, encargados de los trámites de devolución de los inmigrantes a su países de origen.
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