Tolerancia sólo para lo ajeno
Diario de Noticias, , 09-12-2009Hace unas semanas la neutral Suiza adoptó por referéndum restringir la construcción de minaretes, algo que a mucha gente le ha parecido algo correcto y apropiado, pero sólo si es otro país el que lo hace, si es España el que propone ese tipo de medidas enseguida a la gente le entra un escalofrío a la altura del cuello y su mente sólo piensa una cosa, ¿seré considerado intolerante? Así las cosas, mientras en Suiza intentaban limitar la presencia de elementos religiosos históricamente ajenos a la cristiana suiza, en España el Gobierno promueve la retirada de crucifijos de los centros de enseñanza públicos.
Ciertamente, no soy una persona con sensibilidades religiosas, pero no niego que mi cultura está influenciada por valores judeo cristianos, y que España, por muy aconfesional que pretenda ser, es un país católico, si no que me expliquen qué hace el Rey todos los años en la Pascua Militar, si es que este año no le prohiben acudir a esa celebración, no vaya ser que sea considerado una provocación intolerante. Considero que el primer paso para conducir a un entendimiento global entre la diversas culturas que habitan nuestro Planeta es reconocer las creencias de cada uno y no difuminar en la nada las que no son propias para que las ajenas puedan desarrollarse en un ámbito de libertad. Arabia Saudí no consiente que en su territorio se construya ningún templo religioso que no se base en el Islam. Entonces me pregunto, ¿qué hace Arabia Saudí financiando mezquitas como la de la M 30? ¿Es que acaso ser tolerante significa ceder siempre a una interrelación no equitativa? Si de eso se trata, me considero un intolerante orgulloso.
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