Localizan a un inmigrante oculto entre el salpicadero y el motor de un coche

Diario Sur, SUR, 05-12-2009

La Guardia Civil ha localizado a un inmigrante de origen subsahariano, que trataba de cruzar la frontera con Marruecos, aprisionado en el doble fondo de un vehículo ubicado entre el salpicadero y el motor. Según informó el instituto armado, en uno de los controles que se realizan en la frontera de Farhana los agentes observaron «cierta anomalía» en el salpicadero, lo que les llevó a una inspección más profunda que concluyó con la detección del habitáculo.

El inmigrante, un joven que dice proceder de Ruanda, se encontraba completamente «encajonado», por lo que, «ante la evidencia del peligro que podía correr», se arrancó el salpicadero para sacarlo. Al extraerlo, cayó al suelo «desvanecido, completamente entumecido, sudoroso y con la respiración agitada, fruto del escaso aire que podía tomar en el lugar». Los propios agentes le practicaron en el lugar los primeros auxilios en tanto se trasladaban a la zona los servicios sanitarios, que lo trasladaron a Urgencias, donde recibió el alta sin complicaciones.

Según la Guardia Civil, el lugar en el que viajaba el inmigrante se puede catalogar como una «auténtica ratonera» por el escaso aire que podía coger a partir de una pequeña ranura tras la guantera y las altas temperaturas que tuvo que soportar del motor. El vehículo en el que se encontraba el doble fondo iba ocupado por dos jóvenes de 23 años, ambos vecinos de Melilla , que ya han pasado a disposición judicial como presuntos autores de un delito contra los ciudadanos extranjeros.

Esta detención e intento de entrada ilegal de inmigrantes se conoce semanas después de que en la Audiencia Provincial de Málaga en Melilla se celebrase el jucio en el que la Fiscalía solicitó 24 años de prisión para tres hombres, uno de ellos soldado, a los que se acusaba de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, al intentar introducir inmigrantes ilegales en territorio español por un puesto fronterizo de Melilla. Según las conclusiones del fiscal, uno de los acusados adquirió un coche que fue manipulado para crear un habitáculo en el que introducir a una persona y poder introducirla en la ciudad sin permiso de residencia ni trabajo.

El procesado, según el escrito de la acusación, contó con la ayuda de los otros dos acusados, uno de ellos soldado, quien, «a cambio de dinero indeterminado y amparado en su nacionalidad y empleo, era idóneo para eludir más fácilmente los controles fronterizos».

Menor de edad

El primer acusado indicó al segundo a qué lugar de Marruecos tenía que guiar al soldado, que había puesto el coche a su nombre, para que dejara el coche y se introdujera el inmigrante ilegal. Así, el 29 de enero de 2009, se metió en el habitáculo a una menor de edad. Los acusados fueron detenidos cuando accedían a la ciudad por el puesto de Farhana y para liberar a la menor hubo que destornillar cuatro tornillos y que la joven salió con dolores en todo el cuerpo.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)