Sarkozy y los minaretes
ABC, , 05-12-2009Los minaretes de las mezquitas musulmanas y gran debate sobre la identidad nacional tienen un efecto bumerán contra Nicolas Sarkozy.
El presidente de la República invitó a su ministro de Inmigración e Identidad Nacional a convocar a un gran debate público que debía culminar, a finales de enero, con el lanzamiento de la campaña de las próximas elecciones regionales. Se trataba y se trata de identificar los grandes principios sociales, culturales y políticos de la identidad francesa, hoy. Con una carga táctica palmaria: «robar» un tema a la extrema derecha y presentarse como gran «integrador» de una Francia «multicultural» y «multirreligiosa».
Tras el voto suizo contra los minaretes, las maniobras presidenciales sobre la identidad nacional tienen un efecto perverso contra Sarkozy: aumenta de manera significativa la hostilidad contra los minaretes, el electorado conservador percibe con inquietud las «maniobras» del presidente, la izquierda se beneficia del voto «integrador», y la extrema derecha puede ser la primera beneficiaria de la hostilidad social mayoritaria contra los minaretes y «signos ostentosos» de religiosidad musulmana.
En Francia hay unos dos millares de lugares de culto musulmán, pero solo diez mezquitas tienen minaretes (comenzando por la gran mezquita de París, de 1926). Según el Ministerio del Interior, apenas medio centenar de mujeres visten burka. Sin embargo, el gran debate sobre la identidad nacional – en el que están participando millares de franceses a través de un cuestionario distribuido – parece estar poniendo de manifiesto una reacción inquieta contra los aspectos más llamativos del culto musulmán. Y diputados, senadores, alcaldes y responsables regionales de la UMP (Unión por un Movimiento Popular, el partido de Sarkozy), temen pagar electoralmente las «aperturas» y «ambiguedades» de Sarkozy.
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