Zoco para vender a minorías

Diario Vasco, 05-12-2009

Más de 2.000 escolares de toda Gipuzkoa, entre los que se encontraba buen número de niños y jóvenes de Oarsoaldea, han participado a lo largo de esta semana en un proyecto socio – educativo que pretende luchar contra la exclusión social de minorías e inmigrantes y garantizar la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. La iniciativa, organizada por la asociación de educadores Kultur Arteko Ekintza Berria Nueva Acción Intercultural (KAEBNAI), se ha desarrollado hasta ayer, viernes, en el colegio María Inmaculada de San Sebastián.

Sus instalaciones han recibido cada día a alumnos de enseñanzas Primaria y Secundaria y centros EPAS, quienes han tenido la oportunidad de adentrarse en un zoco, un mercado como los que se celebraban en Asia siglos atrás y en el que se simulaba poner a la venta diversa mercancía. Desde utensilios de trabajo a objetos de vidrio, pasando por prendas de hilo, objetos de cuero, cacao, patatas y otros alimentos.

Vista, tacto, oído, gusto y olfato entraban en juego para mostrar a los improvisados ‘compradores’ una variedad de artículos con un denominador común, su origen extranjero. Los cuchillos que datan del Egipto de 3.000 a.C., el clip ideado en Noruega, el primer sello editado en Inglaterra en 1840, los platos de cerámica inventados en China y las sábanas que cubren cualquier cama, nacidas en India.

«A los chavales les sorprende que existan tantas cosas que vengan de fuera. No podían ni imaginarse que objetos tan habituales como productos alimenticios u otros que consideran como propios no lo sean. Llega un momento que te preguntan qué es realmente de aquí»,señala jorge Sáez, coordinador de la experiencia, definida como «abordaje intercultural novedoso», que este año alcanza su quinta edición.

Según explica, «la visita al zoco les ofrece a posibilidad de entablar conversación con los inmigrantes que regentan cada uno de los puestos que hemos simulado. Organizamos un taller para que recorran los diferentes mostradores interesándose por el origen de distintos elementos. También aprenden a escribir sus nombres en chino y árabe, algo que les suele hacer mucha ilusión».

«Es muy divertido. Lo que más me ha gustado es cómo han decorado el mercadillo, con pañuelos, una fuente y música», comentaba Maider, una niña de 12 años. Su compañera de clase, Itziar, destacaba lo mucho que habían aprendido en una sola mañana. «Hemos visto cómo las primeras llaves las inventaron los egipcios y que los relojes de pulsera, un escocés».

Entre juegos, los escolares se han relacionado con los ‘diferentes’ a ellos, personas llegadas de otros países o pertenecientes a la etnia gitana. Al mismo tiempo, los profesores han recibido un seminario en el que se les ha ofrecido una serie de recursos para continuar trabajando este tema en las aulas.

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