EL MUNDO EN CLAVE

Ellos tienen que avanzar

El Mundo, ANA ROMERO, 01-12-2009

Los musulmanes están en pleno puente del Eid Al – Adha. Estos días son lo más parecido a nuestra Nochebuena. La principal fiesta religiosa del islam comenzó a la caída del sol del pasado jueves. Ese espíritu tan prenavideño – paz, amor y alegría – dura hasta el próximo 18 de diciembre, cuando da comienzo el Año Nuevo Islámico de 1431.


Durante este tiempo, que coincide además con el Hajj (la peregrinación a La Meca), los musulmanes se esfuerzan en ser especialmente buenos: no decir palabras malsonantes, no criticar a los demás, no pelearse con la familia, no fumar. Pequeños sacrificios que, unidos a la oración, les acerquen más a Alá.


En ese contexto les ha llegado la noticia – bomba del referéndum suizo. Da igual los matices: que los cuatro minaretes existentes seguirán en pie, que continuarán construyéndose mezquitas o que el resultado del referéndum será posiblemente impugnado en Estrasburgo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Los minaretes suizos se han convertido en un replay (esperemos que mucho más civilizado) de las viñetas danesas de Mahoma en 2005.


EL MUNDO reproduce hoy la tribuna de Tariq Ramadan, el polémico pensador euromusulmán, nieto del fundador de los Hermanos Musulmanes y cuyo padre tuvo que exiliarse de Egipto tras la llegada de Naser al poder. Mantiene Ramadan que el referéndum suizo es la mejor muestra de su sempiterna tesis: los europeos no soportamos a los musulmanes. Él lo dice así: «El mensaje suizo es no nos fiamos de ustedes, y el mejor musulmán es aquél al que no podemos ver». Según Ramadan, cada país europeo tiene su propia excusa para no soportar a los musulmanes. En Francia, el burka. En Alemania, las mezquitas. En Holanda, la homosexualidad.


Eso no es exactamente así. A muchos europeos les resulta difícil entender por qué Europa tiene que ser tolerante frente a un islam que no lo es en el mismo grado. La duda es legítima. La razón es poderosa: en Occidente existe libertad religiosa, mientras que en el universo musulmán el único país que la disfruta es Líbano. En la mayoría de los países islámicos no existe la democracia. No por ello vamos a renunciar a la nuestra en Occidente.


El gran mufti de Egipto, Ali Gomaa, dijo ayer acerca del referéndum suizo: «Es un insulto para todos los musulmanes». ¿Cómo cree el gran mufti que se sienten los cristianos en Arabia Saudí, la cuna del islam? Allí, las misas se celebran a escondidas, y los sacerdotes tienen que ir cambiándose de coche (hasta tres veces) antes de llegar al lugar de destino. Allí, cuando muere un cristiano, el cuerpo ha de ser inmediatamente repatriado porque está prohibido que un infiel sea enterrado en el reino. ¿Ha visto el gran mufti a los trabajadores filipinos hacinados en las cuatro iglesias católicas que hay en todo el Golfo Pérsico? ¿Cuántas iglesias nuevas imagina él que se pueden construir en el norte de África?


El mundo árabe tiene que avanzar mucho en cuestión de tolerancia. Nosotros, sin embargo, no podemos retroceder.

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