El racismo sin raza

"Hoy el racismo es una realidad multiforme que se niega así misma, al mismo tiempo que afirmamos que no hay razas, clasificamos a grupos enteros"

Canarias 7, Nuria Roldán Arrazola, 28-11-2009

Ésta semana hemos tenido la oportunidad de escuchar en la Universidad de La Laguna, a uno de los representantes europeos mas relevantes en materia de racismo y migración el profesor. Ubaldo Martínez – Veiga, lamentablemente ha pasado completamente desapercibido para el público en general, por lo cual deseo dedicar mi columna de esta semana a uno de los problemas mas relevantes que tienen nuestras sociedades europeas en estos momentos: la vertebración del racismo en nuestras sociedades occidentales o lo que ha definido el profesor Martínez – Veiga como un racismo sin raza.


Somos racistas sin saber que lo somos, es muy habitual escucharnos cuando decimos: «yo no soy racista, pero no comprendo porque vienen tantos extranjeros con la escasez de trabajo que tenemos aquí»


Hoy el racismo es una realidad multiforme que se niega así misma, al mismo tiempo que afirmamos que no hay razas, clasificamos, determinamos y enajenamos a grupos enteros en virtud de comportamientos, color de la piel, costumbres etcétera.


Unimos la falta de higiene, y por ende la enfermedad con comportamientos de los grupos de extranjeros.


A lo largo del último siglo el racismo se ha considerado como una acción individual, afectiva, intrínsecamente ligada a comportamientos personales, hoy sabemos que el racismo es una fenómeno institucional de segregación y clasificación social que responde a realidades económicas rentables, una sociedad es racista porque el racismo es altamente rentable.


El color es un fenómeno ligado a la propiedad, el ser blanco esta ligado a la accesibilidad de recursos; recursos materiales, simbólicos y cognoscitivos.


Es importante destacar como la historia de la humanidad, la historia occidental esta lastrada por una igualdad abstracta de los hombres , mientras que hay toda unas realidades excluidas de tales reflexiones, es curioso ver como los hombres blancos consideran el racismo como una ideología mientras que los negros la consideran un comportamiento.


El racismo justifica nuestros comportamientos con los otros y justifica el comportamiento que esperamos de éstos otros, los comentarios habituales cuando hablamos de los inmigrantes como «pobrecitos» están lejos de una compasión como diría Adam Smith, sino mas bien filtrados por algo tan cristiano como «la culpa».


Hoy hemos intercambiado el peso del color de la piel por el color del dinero, un negro rico, bien educando nos produce menos rechazo que un negro mugriento que acaba de llegar de la paterna, como si fuésemos mejores después de una ducha.


Hoy aun estamos en un estadio de decisión sobre la igualdad, en el que aun no hemos resuelto los problemas de equidad en nuestras «sociedades occidentales avanzadas seguimos pensando que en el origen de la desigualdad está la diferencia.

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