El reparto de cupos de menores provoca el plante del PNV a la Ley de Extranjería

retira su confianza al gobierno por desoír su demanda El PSOE denuncia la "incoherencia" de los jeltzales al adoptar posturas "claramente insolidarias"

Diario de noticias de Gipuzkoa, jorge napal , 27-11-2009

donostia. El modelo de atención dirigido a los menores extranjeros no acompañados se ha convertido en un objeto de debate político que trasciende la geografía guipuzcoana, alcanzando de lleno a Madrid. El PNV retiró ayer su apoyo a la Ley de Extranjería, aprobada por el Pleno del Congreso, tras ver rechazada su enmienda sobre “un reparto equilibrado” de cupos de menores.

Se trata de una demanda que viene de lejos. Las tres diputaciones vascas comparten la misma lectura de la saturación que viven los servicios de atención, provocada por esa desigualdad territorial.

Uno de los episodios recientes más significativos en relación a este problema se registró en Tolosa, localidad que vivió una constante alarma social provocada por un centro de acogida de urgencia que no daba abasto, y que llegó a albergar a casi 60 menores, cuando la ley estipula que no sean más de una quincena.

El alcalde de Tolosa, Jokin Bildarratz, en una entrevista a este periódico en febrero, con motivo de la clausura de este centro, apuntaba al mismo problema: el “enorme desequilibrio” entre los recursos del territorio y los menores que acoge la Diputación. “Ha sido un handicap que ha condicionado el funcionamiento del centro”, señaló.

La gota que colmó el vaso cayó ayer en el Congreso de los Diputados, cuando el PNV optó por plegar velas y retirar su apoyo a la Ley de Extranjería después de ver tumbada una enmienda “pactada y aprobada en el Senado”, con el fin de establecer un reparto equilibrado de cupos de menores extranjeros no acompañados en función del número de habitantes de cada comunidad autónoma.

El de ayer fue un rechazo no esperado que Emilio Olabarria, portavoz de extranjería del Grupo Vasco, tildó de “inadmisible”. “Retiramos la confianza que dimos al Gobierno”, anunció el diputado, que mostró su “total enfado y rechazo” por una situación “extremadamente grave”.

El jeltzale insistió en la “saturación” de los servicios asistenciales vascos, y expuso, a modo de ejemplo, que mientras la CAV acoge a más de 700 menores, “Madrid sólo tiene 120, Valencia no llega a 100 y La Rioja ninguno porque renunció a acoger a menores”.

una enmienda “aberrante” El grupo socialista no tardó en recoger la pelota lanzada a su tejado, y mostró su malestar por el plante de los jeltzales a la Ley de Extranjería. Así, el diputado del PSE-EE Oscar Seco denunció la “incoherencia” del PNV al “adoptar posturas centralistas en la tramitación” de esta ley. El reparto proporcional de menores que exigió Olabarria fue considerado como “aberrante” por el diputado socialista vasco, convencido de que esa enmienda “contiene gravísimos obstáculos jurídicos, carece de principios e incluye serias complicaciones prácticas”. Una propuesta, en suma, “alarmantemente conservadora e insolidaria”, a ojos del PSE-EE.

Seco fue un poco más allá en su airada réplica y recordó a los nacionalistas vascos la situación que se vive en Euskadi, donde el reparto proporcional de menores que exige el PNV “no se cumple por las diputaciones forales gobernadas por los nacionalistas”.

Así, para producirse ese reparto proporcional, de los casi 700 extranjeros acogidos, a Bizkaia deberían llegar una veintena de Álava y 17 de Gipuzkoa, según respondió el PSE-EE. “Entre diputaciones hermanas no son capaces de llegar a un acuerdo”, censuró Seco.

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