Tres días amordazado y atado a una silla
El Correo, , 21-11-2009La operación policial se desarrolló al filo de la una y media de la tarde. El escenario, un pequeño bloque de viviendas de Olabeaga. El objetivo: liberar a un ciudadano magrebí que llevaba tres días retenido contra su voluntad por otros dos jóvenes también extranjeros en el interior de su domicilio. La nutrida presencia de la Ertzaintza alertó a un buen número de vecinos, que se arremolinaron alrededor del edificio. Finalmente, los agentes actuaron con rapidez y sorprendieron a los dos presuntos delincuentes, que fueron arrestados sin oponer resistencia. Se los llevaron a comisaría en un furgón y pidieron a la DYA una ambulancia para la víctima, que ingresó en Urgencias del hospital de Basurto con cortes, contusiones y heridas por todo el cuerpo.
A media tarde, un portavoz del Departamento de Interior confirmaba a este diario que dos personas habían sido arrestadas en el barrio bilbaíno acusadas de un delito de detención ilegal y otro de lesiones. No hubo nota oficial ni tampoco se aportó ningún detalle más sobre el suceso ni sobre la actuación policial. Nadie explicó, por ejemplo, por qué los dos arrestados habían mantenido atado a una silla, durante tres días, al otro varón.
Con marcas en el cuello
Al parecer, la voz de alerta la dio un familiar de la víctima. Estaba preocupado porque no respondía a sus llamadas. Sospechaba que podía haberle sucedido algo. Fue él quien avisó a la Ertzaintza, que decidió entrar entonces en el piso. «Esto se ha empezado a llenar de coches con sirenas. Intuíamos que algo gordo estaba pasando», relató un vecino que fue testigo de la actuación de los agentes.
Tras rodear el bloque, las fuerzas de seguridad accedieron a la vivienda y procedieron a la captura de los dos presuntos raptores. Les bajaron a la calle de uno en uno, esposados y custodiados cada uno por dos funcionarios. Después salió el joven al que presuntamente habían retenido contra su voluntad. «Ha aparecido con la cabeza gacha y desorientado; ¡vete a saber lo que le han hecho al pobre!», se lamentaba una de las personas que siguió de cerca la actuación policial. La víctima presentaba varios cortes en las manos y en los brazos. Unas marcas en su rostro y cuello denotaban que había sido amordazado. ¿El motivo? El Departamento de Interior no se pronunció. En el barrio se comentaba que podría tratarse de un ajuste de cuentas por un tema de droga. También se afirma que la Ertzaintza decomisó un hierro que, convenientemente calentado en el fuego, los delincuentes tenían pensado emplear para intimidar al joven.
Los detenidos pasarán hoy a disposición judicial. El magistrado tendrá que decidir si decreta prisión o si les deja en libertad. La detención ilegal es un delito que está tipificado en el Código Penal, en el artículo 163. Se castiga con entre cuatro y seis años de prisión. El secuestro se diferencia de la detención ilegal básicamente porque, en este caso, los captores exigen un rescate o chantajean a una tercera persona para obtener un beneficio.
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