El INE prevé una caída vertiginosa de la inmigración en los próximos años
La proyección para el 2019 indica que Catalunya perderá 16.000 habitantes
La Vanguardia, , 20-11-2009JOSEP PLAYÀ MASET – Barcelona
El Idescat discrepa del INE y asegura que Catalunya tendrá un crecimiento de 600.000 personas
La crisis económica no sólo incide sobre el consumo o el PIB, también modifica la estructura demográfica. Así lo refleja la Proyección de la Población de España a corto plazo, 2009-2019,presentada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según este estudio, en los próximos diez años se producirá una desaceleración de la tasa de crecimiento de la población en España que pasará del 1,2% anual del 2008 al 0,3% del 2010, y a partir de esa fecha se estabilizará. Y la razón principal de ese cambio de tendencia es la drástica reducción en la llegada de inmigrantes.
El flujo inmigratorio se reducirá en los próximos años pasando del máximo histórico de 958.000 inmigrantes, registrado en el 2007, a los 345.000 del 2012. Teniendo en cuenta además que la cifra de quienes emigran (fruto en buena parte del retorno) se mantendrá en cifras superiores siempre a los 310.000 personas, el resultado es que el saldo migratorio para el periodo 2009-2018 se situará por debajo de los 80.000 migrantes netos de media.
Otros cambios previstos son la paulatina reducción del número de nacimientos debido a que las generaciones de mujeres en edad fecunda serán cada vez menos numerosas. Y ello pese a que el número medio de hijos por mujer se mantendrá al ritmo actual (se pasará de 1,46 en 2008 a 1,54 en 2018). Por grupos de edades, el mayor crecimiento se producirá entre los mayores de 65 años (ahora representan el 16,6% del total de la población y pasarán al 19%).
Esas variables, especialmente la migratoria, explican que el total de población española que ahora es de 45,8 millones de habitantes será en el 2019 en 46,9 millones, lo que significa un leve crecimiento del 2,46%. Lo más significativo es que esa proyección rectifica a la baja las de hace tan sólo un año, cuando se estimaba que se podría crecer 2,2 millones más de los previstos ahora. Cabe recordar que en la década anterior el crecimiento ha sido de más de 5 millones.
Por comunidades autónomas, el mayor crecimiento se registra en Castilla-La Mancha (11,4%), Murcia (9,2%), Islas Baleares (7,8%) y Comunidad Valenciana (7,2%). Por el contrario perderán población Asturias (-5%), País Vasco (-3,2%) y Galicia (-3%). Otro dato muy sorprendente es que es que Catalunya perderá un 0,22% de población (unas 16.000 personas) en diez años y en el 2019 estará aún en 7,27 millones de habitantes. Respecto de hace un año se ha reducido el crecimiento previsto en medio millón de habitantes.
Uno de los resultados más llamativos es que las defunciones superarán a los nacimientos en Castilla y León, Galicia, Cantabria, Asturias, País Vasco, Extremadura, Aragón y La Rioja.
Josep Anton Sànchez, matemático y responsable de proyecciones del Institut d´Estadística de Catalunya (Idescat), discrepa de alguna de estas conclusiones. Las proyecciones del Idescat señalan que tras un periodo corto de tiempo, la inmigración volverá a crecer, al menos en Catalunya, por efecto de la reagrupación familiar y por el hecho de que en los próximos años el envejecimiento de la población atraerá nueva mano de obra para cuidar ancianos. La otra divergencia se centra en las salidas hacia el exterior, que el Idescat considera que serán inferiores a las previstas por el INE. Por esas dos razones. las proyecciones para Catalunya indican un moderado crecimiento en los próximos diez años (unas 550.000 personas más) en lugar del retroceso previsto por el INE. “Han hecho una hipótesis muy a la baja, sostenida en el tiempo, que no se corresponde con nuestras proyecciones que prevén una recuperación dentro de dos años”. El Idescat discrepa también de la cifra de habitantes de Catalunya. El INE da 7.290.292 habitantes a 1 de enero del 2009, “pero faltan 73.000 personas”, explica Sánchez. Las estadísticas también cuentan.
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