Al Mundial, pero con multa

Muchos argelinos celebraron en Tudela su pase para el Mundial de fútbol. Pero alguno se llevará un disgusto. La policía multó a 5 personas por tocar el claxon y a dos por llevar el cuerpo fuera del coche - La policía ya lo hizo en la Champions del Barça; apuntaron 33 infractores y les enviaron la multa

Diario de Navarra, JESÚS MANRIQUE . TUDELA, 20-11-2009

EL futuro futbolístico de Argelia y Egipto dependía de 90 minutos. Un partido de desempate en un campo neutral de Sudán, después de que ambos equipos acabaran la fase de clasificación igualados a todo, iba a decidir quién lograba una plaza para el Mundial de Sudáfrica. Era el todo o nada y la tensión era máxima.

El encuentro, que se celebró el miércoles por la noche, concluyó con una ajustada victoria de los argelinos, que se impusieron por 1 – 0 y consiguieron clasificarse para el Mundial por tercera vez en su historia – la última fue en México 86 – .

A partir de ahí, la alegría se desbordó, pero no sólo en el campo de fútbol de Sudán, ni siquiera en Argelia, sino también en muchos otros lugares donde residen emigrantes de este país. Fue el caso de Tudela, donde están empadronadas unas 600 personas procedentes de Argelia.

Minutos después del partido, hacia las 20.30 horas, muchos viandantes se sorprendieron al empezar a oír gritos y bocinas de numerosos coches que circulaban arriba y abajo por las calles con banderas de Argelia.

Las celebraciones se concentraron en la calle Fernández Portolés y avenida de Zaragoza y, al mismo tiempo, la centralita de la Policía Municipal empezó a recibir llamadas de vecinos protestando por los ruidos derivados de las celebraciones. La mayoría no sabía ni a qué se debían.

Agentes de este cuerpo y de Policía Nacional montaron un control en la avenida de Zaragoza – más tarde también acudió la Policía Foral – , y empezaron a ver numerosos conductores tocando el claxon y a personas con casi todo el cuerpo fuera de los vehículos. Incluso, la avenida tuvo que ser cortada unos minutos.

Como ya ocurrió en mayo, cuando cientos de personas se echaron a la calle para celebrar el título del Barcelona en la Champions, los agentes apuntaron las matrículas de los coches infractores para, luego, remitir a sus propietarios la denuncia: 60 euros por tocar el claxon y 91 a los que llevaban el cuerpo fuera. Se pusieron siete multas, mientras que en mayo ascendieron a 33 denuncias.

Otra conductora, que además no era argelina y tampoco se sabe si celebraba el Mundial, todavía tuvo menos suerte. Le iban a denunciar por tocar la bocina, pero los policías vieron que tenía síntomas de haber bebido alcohol. Le practicaron la prueba de alcoholemia y arrojó una tasa de 1,38. Acabó detenida por un delito contra la Seguridad Vial.

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