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La proliferación de milicias racistas vacía las tiendas de armas en EE UU

Los vendedores se ven desbordados por la elevada demanda ante el temor de que el Gobierno limite las compras de rifles

Diario Vasco, , 18-11-2009

La llegada del primer presidente negro a la Casa Blanca ha provocado una explosión de milicias con carácter racista y antigubernamental que se organizan para defender su derecho a las armas, según un estudio del Southern Poverty Law Center en el que se basó ayer la CNN.
Desde que se publicase en agosto pasado hay que sumarle ya más de cien milicias que a diario reclutan adeptos a las armas, temerosos de que el demócrata ponga freno a la escalofriante costumbre de armarse hasta los dientes con la excusa de cazar un venado que otro.
Tanto es el pánico a que les falte munición que las armerías de todo el país están registrando escasez esta temporada. Los vendedores de armas empezaron a registrar la fiebre por la munición en noviembre del año pasado, cuando las urnas dieron la victoria a Barack Hussein Obama, y pese a que los fabricantes han aumentado la producción tienen pedidos atrasados desde abril.
Todos los mitos sobre el origen musulmán del presidente se han sumado al pánico irracional que acompaña siempre las victorias demócratas, como puede atestiguar Bill Clinton. Las masivas intervenciones económicas del Gobierno para rescatar Wall Street, que despierta el miedo a un golpe de estado de la Reserva Federal, la etiqueta de nazi que le colgaron a Obama con los escuadrones de la muerte durante la batalla por la reforma sanitaria y las acusaciones de ‘socialista’ han acabado por desatar todos los fantasmas más radicales. «Creo que Obama es peligroso para nuestro país», declaró muy serio a la CNN Michael Lackomar, miembro de las milicias de Michigan. Lo decía vestido de camuflaje, con uniforme militar y un rifle automático colgado del hombre. Su grupo entrenaba en medio del bosque a ritmo marcial como si estuviera en la selva de Vietnam. «Sólo el hecho de que existamos y estemos aquí haciendo esto le da a la gente un respiro. Se lo pensarán dos veces», amenazó.
El informe del Southern Poverty Law Center lo llama el regreso de los 90, época en la que la victoria de Clinton trajo la primera oleada de «virulentos movimientos antigubernamentales, hechos con milicias paramilitares, rebeldes contra el pago de impuestos y los que se autodenominaban ‘ciudadanos soberanos’».
«Han vuelto»
De aquella época queda la masacre de los davidianos en Waco, los atentados de unabomber, el de Timothy McVeigh contra el edificio federal de Oklahoma y la explosión de teorías conspiratorias que alimentaron el terrorismo doméstico con retórica patriota.
«Han vuelto», sentencia el informe. «Casi una década después de que desaparecieran del ojo público. La diferencia clave es que ahora el Gobierno entidad que casi todo el movimiento radical de ultraderecha ve como su principal enemigo está dirigido por un negro». Y si a eso se le suma la ‘invasión’ de inmigrantes hispanos que pone en peligro la hegemonía de la raza blanca, la mezcla es tan explosiva que la tragedia se huele en el aire.

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